
La participación de las mujeres en la industria minera argentina continúa creciendo, aunque todavía enfrenta importantes desafíos vinculados al acceso a cargos de decisión, la conciliación entre la vida laboral y familiar y las oportunidades de desarrollo profesional.
Así lo señaló Jimena Barry, responsable de Comunicación de WIM Argentina (Women in Mining), durante una entrevista con el programa Catamarca a Diario de INFORAMA Radio, donde destacó que actualmente las mujeres representan el 13,2% de la fuerza laboral minera en el país.
"WIM Argentina es una fundación que llega al país hace seis años con el objetivo principal de desarrollar actividades y programas para facilitar que las mujeres se sumen a la industria minera y se queden en la industria minera", explicó.
Barry valoró especialmente el hecho de que Catamarca tenga actualmente una mujer al frente del Ministerio de Minería, al considerar que se trata de "un logro muy significativo" para un sector históricamente dominado por hombres.
La representante de WIM señaló que el crecimiento de la participación femenina responde a varios factores, entre ellos una mayor visibilización de las oportunidades laborales que ofrece la actividad minera y el fortalecimiento de proveedores locales en las comunidades donde se desarrollan los proyectos.
"Hoy realmente son las mujeres también las que no solo desarrollan proyectos o emprendimientos, sino que quieren trabajar en la misma industria", afirmó.
El desafío de sostener los liderazgos
Si bien destacó que la presencia de mujeres en la actividad ha mostrado avances en los últimos años, Barry advirtió que la situación es diferente cuando se analiza la participación en puestos de conducción.
"Las mujeres en puestos de decisiones tienen un porcentaje muy bajo", sostuvo, y explicó que por ese motivo el principal objetivo de WIM durante este año está orientado a fortalecer y acompañar a quienes ya ocupan cargos de liderazgo.
"Que permanezcan para transformar la industria y abran puertas para otras mujeres", resumió al describir el lema que impulsa actualmente la organización.
Según explicó, la permanencia de mujeres en espacios de decisión resulta clave para generar referentes y ampliar las oportunidades para nuevas generaciones interesadas en desarrollar una carrera dentro de la minería.
Barreras que atraviesan a distintas industrias
Durante la entrevista, Barry remarcó que muchas de las dificultades que enfrentan las mujeres en la minería son comunes a otros sectores productivos.
Entre ellas mencionó la sobrecarga de tareas de cuidado, las dificultades para acceder a capacitaciones, las barreras vinculadas a la maternidad y los obstáculos que aún persisten en algunos procesos de reclutamiento y desarrollo profesional.
"Las mujeres, por el tema de cuidados o la sobrecarga de tareas de cuidados, tenemos un desafío muy concreto para el desarrollo de carrera", señaló.
No obstante, destacó que varias empresas comenzaron a implementar medidas orientadas a reducir estas barreras, como la creación de lactarios, modalidades de trabajo remoto, revisiones de los sistemas de roster y programas internos de acompañamiento.
"Son pequeños pasos que hacen que de a poco las mujeres encuentren algunas soluciones a estas barreras", afirmó.
Más mujeres en carreras vinculadas a la minería
Otro de los aspectos positivos señalados por la representante de WIM es el crecimiento de la participación femenina en carreras universitarias relacionadas con la actividad minera.
En ese sentido, destacó el aumento de estudiantes mujeres en Ingeniería en Minas, una tendencia que también se observa en provincias con fuerte tradición minera como Catamarca y San Juan.
Para acompañar ese proceso, la organización desarrolla programas junto a universidades y empresas mineras, entre ellos iniciativas de apoyo económico destinadas a estudiantes que tienen hijos o familiares a cargo.
"Trabajamos fuerte con las universidades en las distintas provincias, acercando plataformas de capacitación y programas de inserción laboral", explicó.
Barry consideró que la articulación entre el Estado, las instituciones educativas y el sector privado resulta fundamental para que el crecimiento de la participación femenina en las aulas se traduzca posteriormente en una mayor presencia de mujeres dentro de la industria minera.
Aunque reconoció que los avances son graduales, sostuvo que la tendencia es positiva y que el desafío ahora pasa por consolidar la presencia femenina en todos los niveles de la actividad, especialmente en aquellos espacios donde se toman decisiones estratégicas para el futuro del sector.




