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La crisis con el PAMI suma tensión: prestadores advierten por el riesgo de colapso del sistema

Prestadores de salud sostienen que los valores actuales no alcanzan para cubrir costos operativos, insumos y obligaciones salariales.

Clínicas y sanatorios de distintas provincias del país anunciaron que desde el próximo martes dejarán de asignar nuevos turnos para consultas externas de afiliados del PAMI. La medida fue comunicada por entidades prestadoras de salud que reclaman una actualización de los valores de las prestaciones y la regularización de pagos adeudados por parte de la obra social de jubilados y pensionados.

La decisión fue dada a conocer por la Cámara de Prestadores de Salud de la Seguridad Social (CAPRESS), que advirtió sobre las dificultades económicas que atraviesan las instituciones para sostener el funcionamiento habitual de los servicios.

Desde la entidad señalaron que la situación financiera afecta la capacidad de los centros de salud para afrontar gastos básicos.

Según indicaron, sin una recomposición de los aranceles y la cancelación de deudas pendientes, muchas instituciones encuentran dificultades para adquirir insumos médicos esenciales y cumplir con obligaciones salariales y honorarios profesionales.

El reclamo no es nuevo y, de acuerdo con lo informado por distintos sectores vinculados a la negociación, ya existieron conversaciones entre autoridades del PAMI y representantes de los prestadores para buscar alternativas que permitan descomprimir el conflicto.

Cómo impactará la medida

La suspensión alcanzará inicialmente a la asignación de nuevos turnos para consultorios externos en todas las especialidades. No obstante, los prestadores aseguraron que intentarán mantener la continuidad mínima de los servicios.

Sin embargo, advirtieron que la medida podría afectar el acceso de miles de afiliados a consultas médicas programadas.

Además, las entidades adelantaron que, si no se alcanza una solución, podrían avanzar con nuevas restricciones, entre ellas la suspensión de atención programada en consultorios externos, con excepción de pacientes con patologías crónicas críticas.

Los prestadores también evalúan la posibilidad de interrumpir cirugías y procedimientos programados que no revistan carácter de urgencia, una medida que tendría impacto directo sobre la atención de pacientes en todo el país.

En ese contexto, CAPRESS sostuvo que las acciones adoptadas buscan evitar un deterioro mayor del sistema y responsabilizó al Estado nacional por las consecuencias sanitarias que puedan derivarse de la situación.