La fiscal de Instrucción N° 7, con competencia en Ciberdelitos, Paola González Pinto, imputó a Samuel Matías Herrera y María de las Mercedes Cobacho por el delito de estafa, en calidad de partícipes primarios.
La causa comenzó a partir de actuaciones enviadas por el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 6 de Buenos Aires, que remitió el expediente a la Justicia de Catamarca.
Cómo fue la estafa
Según la investigación, el 6 de junio de 2024 una persona aún no identificada se comunicó con la víctima por WhatsApp y se hizo pasar por uno de sus hijos.
A través de distintos engaños y aprovechando la confianza que generaba ese vínculo, logró convencerla de realizar varias transferencias de dinero.
La víctima envió cinco pagos de $215.000, $285.000, $300.000, $375.000 y $675.000. En total, perdió $1.850.000.
El rol que les atribuye la Fiscalía
La investigación sostiene que parte de ese dinero ingresó en cuentas virtuales cuyos titulares eran los dos imputados.
Por ese motivo, la Fiscalía considera que ambos facilitaron la maniobra al utilizar cuentas receptoras para recibir y redireccionar fondos provenientes de estafas.
Los investigadores creen que esa operatoria dificultó seguir el recorrido del dinero e identificar a los autores directos del engaño.
Se abstuvieron de declarar
Durante las audiencias de indagatoria, Samuel Matías Herrera y María de las Mercedes Cobacho decidieron no declarar.
El defensor oficial N° 3, Miguel Nieva, representó a ambos imputados.
