Días atrás se generó una polémica entre practicantes de distintas actividades deportivas en el dique El Jumeal por el uso de las sendas, una situación que dejó en evidencia la necesidad de diálogo y acuerdos sobre el funcionamiento de un espacio que, en los últimos años, incrementó notablemente su afluencia de visitantes.
La inauguración del Ecoparque El Jumeal en 2023, junto con las obras de remodelación realizadas en el sector, el desarrollo del Parque de los Vientos y las tareas de forestación que rodean la zona, formaron parte de una estrategia destinada a potenciar el circuito turístico. El resultado puede observarse a diario en la creciente cantidad de personas que utilizan el lugar para actividades recreativas y deportivas.
En ese contexto, surge la necesidad de avanzar en un plan operativo que permita mejorar los accesos, ordenar los usos y garantizar una convivencia adecuada entre quienes concurren al lugar, sin descuidar la conservación del entorno natural.
En diálogo con INFORAMA, Gustavo Vega, administrador de Planificación Ambiental, dependiente de la Dirección General de Gestión Ambiental de la Capital, confirmó que ya comenzaron a trabajar en una propuesta para “poder consolidar e ir haciendo un poco más eficiente esa gestión, atendiendo también situaciones como estas que se hicieron públicas”.
El funcionario consideró que el conflicto surgido entre ciclistas y corredores “es un planteo muy lógico” y sostuvo que “es necesario un ordenamiento del circuito de senderos”.
Asimismo, explicó que se encuentran elaborando instrumentos normativos con el objetivo de consolidar a El Jumeal como una reserva natural de usos múltiples.
“La idea es cambiar la figura legal y darle una categoría más vinculada a la conservación”, señaló. En ese sentido, aclaró que la nueva figura no implicaría modificar sustancialmente los usos actuales del espacio, aunque sí permitiría avanzar en un mayor ordenamiento, regulación y control de las actividades que allí se desarrollan.
“Todo esto está enmarcado dentro de algo más grande, que es el Sistema Municipal de Áreas Protegidas”, agregó.
Actualmente, el municipio ya avanzó en una zonificación general para presentar la propuesta de reserva. Allí se distinguen áreas de "uso intensivo", que comprenden los sectores con infraestructura existente, pavimento y mayor intervención humana.
“Son las zonas que pretendemos ordenar para el turismo más masivo, como el embalse, el perilago y todo el circuito que va desde avenida Ocampo hasta la salida por el Club de Mountain Bike”, detalló.
La siguiente etapa contempla la planificación de las denominadas "zonas de uso extensivo", donde se permitirá una menor intensidad de actividades con el objetivo de reducir el impacto ambiental.
“Luego se plantea una zona de conservación, donde las actividades estarán mucho más limitadas”, explicó Vega. Se trata de los sectores más cercanos a la sierra, ubicados aproximadamente a un kilómetro desde el embalse.
“La idea es que la intensidad de las actividades vaya disminuyendo hacia esa zona”, indicó.
Según precisó, estos espacios presentan un menor nivel de intervención y conservación natural más alta, por lo que se buscará que las actividades humanas se desarrollen de manera ordenada y con el menor impacto posible.
Regulación de senderos con participación ciudadana
Como parte del proceso de ordenamiento de la denominada zona extensiva, la Municipalidad convocará a referentes de las distintas disciplinas deportivas y usuarios habituales para participar en el diseño de los futuros circuitos.
“Hay que hacerlo de manera participativa porque, si uno no considera los usos preexistentes, lo más probable es que no funcione o genere mayores conflictos”, sostuvo el funcionario.
En ese sentido, remarcó que la planificación deberá contemplar tanto las necesidades de los usuarios como los criterios ambientales.
“No hay que dejar de lado lo ambiental. Si vemos que un circuito es ineficiente, que se generaron sendas paralelas para un mismo uso o que distintos recorridos se cruzan permanentemente, son cuestiones que tendremos que analizar para reorganizar los trayectos”, explicó.
Finalmente, adelantó que una vez alcanzados los consensos necesarios se avanzará con la colocación de cartelería y señalización específica para mejorar la seguridad y facilitar la convivencia entre las distintas actividades que se desarrollan en el principal espacio natural recreativo de la Capital.
