La especialista en turismo de salud y bienestar Teresita Van Strate destacó la importancia del proyecto de ley que busca establecer un marco nacional para la gestión sostenible de los recursos termales en Argentina. La iniciativa tiene como objetivo regular la actividad, proteger las fuentes termales y promover su aprovechamiento responsable en todo el país.
Durante una entrevista en el programa Catamarca a Diario de INFORAMA Radio, Van Strate recordó que trabajó junto al diputado Sebastían Nóblega, impulsor del proyecto, en el desarrollo de políticas vinculadas al sector cuando era intendente de Tinogasta y aseguró que la provincia reúne condiciones para convertirse en una referencia nacional.
La especialista destacó que la provincia posee una importante riqueza termal que aún no ha sido aprovechada en toda su dimensión. "Solo Catamarca, según el CEGEMAR, tiene 33 surgentes termales relevadas", señaló.
La cifra refleja apenas una parte del potencial existente, ya que distintas regiones de la provincia cuentan con recursos termales que podrían convertirse en atractivos turísticos, espacios de bienestar y herramientas complementarias para la salud.
Van Strate recordó además el trabajo realizado años atrás en el marco del Plan de Estímulo para el Desarrollo Termal de Catamarca, una iniciativa orientada a identificar oportunidades y promover inversiones en el sector.
La importancia de proteger el recurso en la actividad turistica
Aunque la iniciativa tiene alcance nacional, la especialista remarcó que uno de sus principales objetivos es garantizar la conservación de las fuentes termales, un aspecto que considera fundamental para provincias como Catamarca.
"Lo que pretendemos es empezar por los cimientos, empezar por cuidar el recurso, porque sin el recurso no tenemos uso", explicó.
Según detalló, actualmente existe un vacío legal respecto a la gestión de las aguas termales en Argentina, pese a que la mayoría de las provincias cuentan con este tipo de recursos.
El proyecto contempla mecanismos para controlar la extracción de agua, su utilización y su posterior reintegro al ambiente, buscando evitar impactos negativos sobre los ecosistemas.
Van Strate también puso el foco en el potencial de las aguas termales como herramienta para mejorar la calidad de vida de las personas y generar actividad económica en comunidades alejadas de los grandes centros urbanos.
"Nos estamos dilapidando el uso más importante que debería tener un agua minero medicinal, que es el uso de la prevención de la salud", sostuvo.
En ese sentido, señaló que países como España han desarrollado políticas públicas que integran el termalismo a programas sanitarios destinados a adultos mayores y personas con distintas afecciones, generando además movimiento económico en pequeñas localidades.
La especialista consideró que Catamarca reúne condiciones naturales para avanzar en una estrategia similar y potenciar destinos termales ya conocidos, como Fiambalá, además de otros recursos aún poco desarrollados.
Una iniciativa que busca sumar apoyos
El proyecto ya fue presentado en el Congreso de la Nación y actualmente atraviesa una etapa de difusión destinada a sumar adhesiones y aportes técnicos.
Para Van Strate, se trata de una oportunidad para que Catamarca continúe consolidando el trabajo realizado durante los últimos años en materia de turismo termal. "Este es un proyecto pionero, importantísimo, que puede ser mejorado", expresó.
La especialista también rescató una frase atribuida al médico catamarqueño Juan Carlos Ábalos para sintetizar el espíritu de la iniciativa: "En termalismo no hay partidismo".
