El presidente de la Federación de Clínicas y Sanatorios de Catamarca (FECLISA), Jorge Saavedra, expresó su preocupación por la situación que atraviesa el sistema de atención para afiliados del PAMI y aseguró que las restricciones en prestaciones y la reducción de profesionales disponibles están generando complicaciones para jubilados y pensionados.
En diálogo con Radio INFORAMA, el dirigente sostuvo que el escenario es complejo y se suma a los reclamos que distintas entidades médicas del país vienen realizando al Gobierno nacional por la situación financiera y operativa de la obra social más grande de Argentina, que brinda cobertura a cerca de seis millones de afiliados. En los últimos meses, además, se registraron conflictos entre el PAMI y médicos de cabecera por cambios en los esquemas de pago de prestaciones.
"Es un momento muy complicado porque las prestaciones de PAMI son cada vez menores, tanto en medicamentos como en atención de primer, segundo y tercer nivel. Hay muchos médicos de cabecera y especialistas que ya no están atendiendo porque se les limitó la atención", afirmó Saavedra.
El titular de FECLISA sostuvo que las dificultades impactan principalmente en el primer nivel de atención, que es la puerta de ingreso al sistema de salud para los afiliados. Según la normativa vigente, los médicos de cabecera son quienes realizan el seguimiento de los pacientes, gestionan recetas, derivaciones y estudios diagnósticos.
Saavedra señaló que algunos jubilados encuentran obstáculos para acceder a consultas, estudios y tratamientos, situación que, según indicó, deriva en una mayor demanda sobre hospitales públicos y otros sistemas de cobertura médica.
"Quienes necesitan realizarse estudios o diagnósticos tienen cada vez más dificultades para acceder a esas prestaciones. Por este motivo, muchos jubilados están recurriendo a otras alternativas, como atenderse por una segunda obra social o acudir al hospital público (San Juan Bautista), que de por sí ya está muy exigido", manifestó.
Consultado sobre las respuestas del organismo nacional, el dirigente aseguró que hasta el momento no observan soluciones concretas. "El PAMI está atravesando una situación muy delicada y no vemos una respuesta inmediata. La preocupación principal es que los pacientes puedan seguir accediendo a los tratamientos y a la medicación que necesitan", sostuvo.
En ese sentido, advirtió que las complicaciones afectan especialmente a personas con enfermedades crónicas. "Muchos pacientes necesitan medicamentos para tratar diabetes, hipertensión o patologías cardíacas. Cuando existen dificultades para acceder a esos tratamientos, las consecuencias terminan repercutiendo en niveles de atención más complejos", explicó.
No obstante, Saavedra aclaró que, en el caso de las clínicas y sanatorios vinculados al segundo nivel de atención, los pagos continúan desarrollándose con relativa normalidad. "Nosotros, por suerte, en el segundo nivel estamos cobrando como veníamos haciendo. El problema más fuerte hoy se presenta en el primer nivel, donde las restricciones son mayores y afectan el funcionamiento general del sistema", concluyó.
