El secuestro de 470 kilos de cocaína realizado en Tucumán abrió una investigación que podría tener ramificaciones en Catamarca. El operativo se concretó sobre la Ruta Nacional 157, donde efectivos de Gendarmería detuvieron una camioneta que transportaba 449 paquetes de droga valuados en más de 2,3 millones de dólares. Ahora, los investigadores analizan la hipótesis de que el cargamento haya sido descargado previamente en territorio catamarqueño mediante un vuelo ilegal.
La causa es encabezada por el fiscal federal catamarqueño Rafael Vehils Ruiz, quien sostuvo que se trata de una organización dedicada al tráfico de grandes cantidades de estupefacientes y aseguró que la investigación avanzará sobre toda la estructura criminal.
Uno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores es el posible recorrido de la droga antes de ser interceptada. Según publicó el diario La Gaceta de Tucumán, existen sospechas de que la cocaína no ingresó al país por vía terrestre, sino que habría sido transportada en una aeronave y posteriormente descargada en algún punto de Catamarca para luego continuar su traslado por ruta.
Las pistas que apuntan a Catamarca
De acuerdo con la información difundida por el medio tucumano, los especialistas detectaron varios elementos que fortalecen esa teoría. Entre ellos, la similitud de las bolsas utilizadas para trasladar los paquetes de cocaína con otras encontradas en procedimientos vinculados a presuntos vuelos narcos en el norte argentino.
Además, los investigadores consideran que el volumen del cargamento hace poco probable que haya ingresado al país mediante pasos terrestres tradicionales.
“Todo se está investigando. De algo estamos casi seguros: por la cantidad, esa sustancia no llegó al país por vía terrestre”, indicó Vehils Ruiz.
