
Una nueva situación de tensión se habrÃa registrado en las últimas jornadas dentro del Servicio Penitenciario Provincial de Miraflores y tendrÃa como protagonista a Jacobo "Niño Jota" Jiménez, uno de los internos más conocidos de la historia reciente del penal.
Según indicaron fuentes confiables a INFORAMA, Jiménez volvió a subir a los techos del pabellón donde se encuentra alojado y amenazó con autoflagelarse, situación que se habrÃa extendido durante varias horas y obligó a desplegar un importante operativo de vigilancia.
De acuerdo con las mismas fuentes, el episodio mantuvo en vilo al personal penitenciario, cuyos turnos debieron ser extendidos mientras se intentaba controlar la situación. Los voceros consultados señalaron que algunos agentes consideran que deberÃan restringirse ciertos desplazamientos internos del recluso para evitar nuevos episodios similares.
Siempre según la versión aportada por personal penitenciario, el reclamo de Jiménez estarÃa relacionado con un pedido de revisión del cómputo de pena. El interno reclama la presencia de algún juez federal y pretende que se le reconozcan actividades educativas realizadas durante su detención para acceder a reducciones de condena y otros beneficios previstos por la legislación vigente.
Las fuentes sostuvieron además que el detenido solicita de manera frecuente audiencias ante el Tribunal Oral Federal para plantear estos requerimientos y avanzar en pedidos vinculados a su situación procesal y penitenciaria.
Asimismo, los consultados afirmaron que Jiménez mantiene una conflictiva relación con sectores del personal penitenciario, realizando denuncias contra agentes y autoridades del establecimiento. Estas afirmaciones no pudieron ser corroboradas de manera independiente por este medio.
Un nombre con historia en el sistema penitenciario
Jacobo Eliseo Jiménez, conocido como "Niño Jota", es uno de los internos más conocidos del sistema penitenciario catamarqueño. Su nombre comenzó a tomar notoriedad pública cuando fue condenado por una serie de delitos contra la propiedad cometidos cuando era adolescente.
En 2013, Jiménez cumplÃa una condena de 6 años y 8 meses de prisión por cuatro hechos de robo y otros delitos contra la propiedad, varios de ellos en grado de tentativa. Ese mismo año protagonizó la única fuga del Servicio Penitenciario de Miraflores de la que se haya tenido conocimiento público. Según consta en publicaciones periodÃsticas de la época, logró cortar una zaranda del establecimiento, escapar y sustraer una camioneta para continuar la huida. Posteriormente fue recapturado.
A raÃz de ese episodio fue nuevamente juzgado e imputado por delitos vinculados a la evasión. Meses después también fue investigado por otro intento de fuga, sumando acusaciones por evasión, lesiones, agresiones y coacción agravada.
Con el paso de los años, su situación judicial se agravó aún más. En una investigación federal iniciada por el ingreso de drogas al Servicio Penitenciario de Miraflores, la Justicia lo señaló como uno de los principales integrantes de una organización dedicada a comercializar estupefacientes dentro de la cárcel. También estuvo imputado en esa causa su padre, Mario Roque Jiménez. La causa, conocida públicamente como la de la "Banda de los Camellos J", incluyó escuchas telefónicas, secuestro de drogas y la imputación de penitenciarios acusados de colaborar con la maniobra.
En 2025 fue condenado por el Tribunal Oral Federal en esa causa y declarado reincidente. Recibió 7 años de pena. De acuerdo con la acusación, organizaba junto a otras personas el ingreso de marihuana al penal mediante cápsulas transportadas desde Tucumán para su posterior comercialización dentro del establecimiento penitenciario.
Su nombre ha aparecido reiteradamente en informes y denuncias relacionadas con conflictos internos, intentos de evasión y presuntas irregularidades dentro del Servicio Penitenciario Provincial, convirtiéndose en una de las figuras más controvertidas de la historia reciente de Miraflores.


