El Grupo Solidario Quebradas y Puna llevó adelante una nueva campaña sanitaria en la localidad de Aguas Amarillas, una de las comunidades más alejadas del norte catamarqueño, donde concretó más de 160 atenciones médicas y debió intervenir en una urgencia que requirió el traslado inmediato de un paciente.
Durante una entrevista brindada en el programa Catamarca a Diario de INFORAMA Radio, el doctor Guillermo Acosta, referente del grupo, detalló el trabajo realizado por la delegación de profesionales que se trasladó hasta la zona para brindar atención médica especializada.
“Aguas Amarillas es al norte de nuestra provincia, una zona muy olvidada”, señaló Acosta al describir las dificultades de acceso sanitario que atraviesan las familias del lugar.
En esta oportunidad, el operativo contó con la participación de cinco médicos y una delegación de alrededor de 15 personas, entre profesionales y colaboradores que hicieron posible la compleja logística necesaria para llegar hasta la comunidad.
Acosta remarcó que la presencia del equipo representa muchas veces la única posibilidad de acceso a controles especializados para los pobladores. “Es la única oportunidad que puede tener esa gente de llegar a una atención diferenciada. Nunca van médicos; la importancia es llegar con un especialista y un equipo completo”, expresó.
Entre las principales demandas detectadas durante la jornada se destacaron patologías vinculadas a controles clínicos generales y enfermedades crónicas. Según explicó el profesional, uno de los objetivos centrales es garantizar continuidad en los tratamientos. “La idea es conectarlos con la gente sanitaria para que esto no sea un ‘voy y me voy’, sino que sea un continuo, que consigan la medicación y que periódicamente estén en contacto con los médicos”, indicó.
Una derivación urgente
Uno de los momentos más críticos del operativo se produjo cuando el equipo detectó un cuadro de urgencia en un paciente que debía ser derivado para estudios y eventual intervención.
“Lo examinamos y vimos signos muy probables de un cuadro que requería traslado. Gestionamos inmediatamente una ambulancia, pero nos respondieron que no podía llegar hasta allá”, relató Acosta.
Ante esa situación, fueron los propios integrantes del grupo quienes concretaron el traslado. “Nosotros lo subimos a la camioneta y lo trasladamos hasta el hospital para que sea estudiado y probablemente intervenido”, explicó.
Atención especializada donde no llega el sistema
El médico destacó que, para muchos habitantes de estas comunidades, se trata de la primera experiencia con atención médica especializada. En ese sentido, reconoció que aún faltan sumar especialidades clave para futuras campañas. “Sabemos que esta vez nos faltó oftalmología y otros especialistas que hubieran sido realmente muy necesarios, pero hacemos lo que se puede”, señaló.
Pese al desgaste físico y las dificultades logísticas, Acosta aseguró que el compromiso del grupo se mantiene firme.
“Llegamos cansados, agotados, y por ahí decimos ‘ya basta’, pero después nos hablan de las necesidades y empezamos a pensar en otros lugares a donde ir”, afirmó.
