
El vicepresidente del Colegio de Farmacéuticos de Catamarca, José Lescano, expresó preocupación por la intención del Gobierno nacional de permitir la venta de medicamentos en kioscos, supermercados y otras plataformas comerciales. El profesional sostuvo que la medida representa “una alarma sanitaria” y recordó que una situación similar ocurrió durante la década del 90, cuando se detectaron medicamentos falsificados y productos ingresados de manera irregular desde países limítrofes.
Lescano explicó que el principal problema radica en la pérdida de trazabilidad y control sobre los medicamentos. Según indicó, actualmente las farmacias garantizan la legitimidad, conservación y correcta dispensa de los productos a través de profesionales farmacéuticos capacitados. En cambio, advirtió que la comercialización en otros espacios podría abrir la puerta a productos falsificados, robados o sin condiciones adecuadas de almacenamiento. “El medicamento no es un bien comercial, es un bien social y sanitario”, remarcó en diálogo con la prensa.
El referente farmacéutico también vinculó la iniciativa con las modificaciones impulsadas a través del DNU 70/23, que alteró artículos relacionados con el ejercicio profesional farmacéutico. En ese sentido, señaló que distintas entidades nacionales del sector, como la Confederación Farmacéutica Argentina y CEFARA, presentaron recursos judiciales para frenar la aplicación de estas medidas y que actualmente la definición final permanece en manos de la Corte Suprema de Justicia.
Durante la entrevista, Lescano sostuvo además que detrás de la propuesta existe un interés comercial ligado a las plataformas digitales de venta online y cuestionó la posibilidad de adquirir medicamentos sin supervisión profesional. “Detrás de la venta de un medicamento en una farmacia hay un profesional asesorando. En una plataforma o un kiosco eso no existe”, afirmó. Finalmente, insistió en que las farmacias deben continuar funcionando como centros de salud y no como simples puntos de comercialización.

