
Momentos de extrema tensión se vivieron en las últimas horas en el norte de la Capital, cuando una mujer llegó desesperada hasta la Comisaría Octava con una bebé de cuatro meses en brazos, asegurando que la pequeña se estaba ahogando.
Según informaron fuentes policiales, todo ocurrió durante la jornada del martes, cuando la madre ingresó al edificio policial pidiendo ayuda de manera urgente. La niña se encontraba desvanecida, lo que generó una inmediata reacción del personal presente.
En ese contexto, el sargento Gabriel Lodato tomó rápidamente a la bebé y comenzó a practicarle la maniobra de Heimlich, logrando estabilizarla tras varios segundos de máxima tensión.
La rápida y oportuna intervención del efectivo policial resultó fundamental hasta la llegada de profesionales médicos del SAME, quienes luego asistieron a la pequeña y constataron que ya no corría peligro.
El hecho generó alivio entre los presentes y volvió a poner en valor la importancia de actuar con rapidez en situaciones de emergencia, especialmente cuando se trata de menores de edad.




