Un video de Cristina Fernández de Kirchner caminando en la vía pública sin custodia policial visible generó repercusión en redes sociales durante las últimas horas.
Las imágenes circularon primero en TikTok. Allí se observa a la ex presidenta bajando de un vehículo y regresando a su domicilio de San José 1111, en el barrio porteño de Constitución.
La ex mandataria cumple prisión domiciliaria en ese lugar desde junio de 2025.
Muchos usuarios reaccionaron por la ausencia de efectivos policiales uniformados durante el recorrido.
Tras la viralización, desde el entorno de Cristina Kirchner explicaron que las personas con prisión domiciliaria pueden asistir a controles médicos sin custodia policial. Para hacerlo, solo necesitan autorización judicial.
Fuentes judiciales confirmaron a la prensa que la salida correspondió a un control médico.
Según la publicación original, Cristina salió de su domicilio cerca de las 9.15 y regresó después de las 14 horas.
En las imágenes también aparecen cuatro hombres vestidos de civil acompañando a la ex presidenta. Entre ellos estaba su custodio personal, Diego Carbone.
Antes de ingresar al edificio, una mujer le expresó palabras de apoyo y admiración. Cristina respondió con un saludo y luego entró al inmueble.
La salida ocurrió un día después de una nueva aparición pública de la referente peronista.
El martes, Cristina Kirchner salió al balcón de su departamento para saludar a militantes que llegaron hasta la zona tras la Marcha Federal Universitaria.
La movilización fue convocada por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), la Federación Universitaria Argentina (FUA) y gremios universitarios.
La Justicia avanza con el decomiso de bienes
En paralelo, el Tribunal Oral Federal 2 continúa con el proceso de decomiso de bienes ordenado en la causa Vialidad.
El tribunal envió un oficio a la Corte Suprema para consultar si algunos inmuebles decomisados podrán utilizarse para actividades del Poder Judicial o del Consejo de la Magistratura.
La medida también alcanza propiedades vinculadas al empresario Lázaro Báez, condenado en la misma causa por administración fraudulenta relacionada con la obra pública en Santa Cruz.
