
Raisa completó ayer la sesión número 28 de 28 del tratamiento que llevaba adelante en Monterrey, México, marcando así el cierre de una etapa fundamental en su lucha y recuperación. El proceso se realizó mediante tecnología Cytotron y demandó semanas de esfuerzo, controles médicos y una enorme fortaleza tanto de la niña como de su familia.
Según compartieron sus padres, no fueron días fáciles. Durante el tratamiento hubo cansancio, malestares y momentos complejos, aunque destacaron que Raisa enfrentó cada jornada con valentía y sin bajar los brazos. La familia acompañó de cerca cada paso de este proceso que despertó una gran cadena de apoyo y solidaridad.
En la jornada de hoy, la pequeña fue sometida a los estudios postratamiento, una instancia clave para evaluar cómo respondió su organismo tras completar todas las sesiones previstas. Los controles médicos permitirán analizar la evolución y los próximos pasos dentro del seguimiento profesional.
Desde Monterrey, la historia de Raisa continúa generando esperanza y emoción entre quienes siguieron su evolución desde el inicio. Tras finalizar el tratamiento, comienza ahora una nueva etapa enfocada en los resultados y en la recuperación, con la expectativa puesta en cada avance conseguido.

