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Una investigadora catamarqueña participó del desarrollo de un sensor para detectar arsénico en agua

Un equipo de investigadoras del CONICET y de la Universidad Nacional de Córdoba desarrolló un sensor portátil capaz de detectar arsénico en agua contaminada de manera rápida, económica y con resultados en el lugar, sin necesidad de trasladar muestras a laboratorios complejos. Entre las científicas que participaron del proyecto se encuentra la catamarqueña Dayana Reartes, quien destacó que el dispositivo ya fue probado en Recreo y otras zonas del país con presencia histórica de este contaminante.

En comunicación con Catamarca a Diario de Radio INFORAMA 94.9, las investigadoras Marcela Rodríguez, Dayana Reartes y María Dolores Rubianes explicaron los alcances de la herramienta y remarcaron que el objetivo es facilitar el monitoreo de agua en regiones rurales o alejadas de centros urbanos.

“Hace aproximadamente diez años que venimos trabajando en esta problemática”, explicó Marcela al referirse al origen del proyecto, y sostuvo que el propósito siempre fue “encontrar un punto en donde la ciencia pueda aportar a la sociedad”.

Una catamarqueña en el equipo científico

Durante la entrevista, las investigadoras aclararon que Reartes es oriunda de Catamarca y recientemente obtuvo su doctorado en la Universidad Nacional de Córdoba, integrándose al grupo de investigación del Instituto de Investigaciones en Físico-Química de Córdoba.

“Tenemos un vínculo biprovincial, de Córdoba a Catamarca”, señalaron al destacar la participación de la científica catamarqueña en el desarrollo del sensor.

En ese marco, Reartes explicó que el dispositivo fue probado en Recreo, una de las zonas donde históricamente se registran concentraciones de arsénico en agua subterránea.

Cómo funciona el sensor

Aunque evitaron brindar detalles técnicos por cuestiones vinculadas al patentamiento, las especialistas indicaron que el sensor utiliza nanotecnología y nanopartículas de oro para detectar arsénico mediante una tira reactiva de alta sensibilidad.

Según explicaron, la principal ventaja del sistema es que permite realizar controles directamente en territorio, sin depender de laboratorios especializados.

“La diferencia con las metodologías tradicionales es que las muestras ya no necesitan ser trasladadas ni analizadas con equipamiento costoso”, explicaron y remarcaron que el análisis puede hacerse “en el mismo sitio y de manera gráfica”.

El problema del arsénico en Argentina

Las investigadoras advirtieron que la presencia de arsénico en el agua representa un problema sanitario histórico en distintas regiones del país, especialmente en áreas rurales donde muchas familias acceden al agua mediante perforaciones o pozos.

Aclararon que no se trata de una contaminación generada por la actividad humana, sino de un fenómeno natural relacionado con la composición geoquímica del suelo argentino.

“El arsénico viene desde la formación de la Cordillera de los Andes”, explicó la científica, y agregó que el desafío está en garantizar el acceso a agua segura para la población.

En esa línea, las especialistas señalaron que el sensor podría facilitar futuros controles en localidades alejadas y contribuir a la toma de decisiones sanitarias.

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