
Luego del 3,4% registrado por el INDEC en marzo, distintas consultoras privadas comenzaron a detectar una desaceleración inflacionaria durante abril, alimentando la expectativa del Gobierno nacional de volver a ubicar el Índice de Precios al Consumidor por debajo del 3%.
El dato oficial será difundido el próximo 14 de mayo a las 16 y, en la Casa Rosada, hay expectativa por mostrar una reversión tras el último informe, que había generado preocupación dentro del oficialismo.
La cifra de marzo no solo sorprendió al Gobierno, sino que además impactó en un contexto político complejo, atravesado por cuestionamientos y polémicas que también alcanzaron al vocero presidencial Manuel Adorni. La aceleración inflacionaria representó el décimo mes consecutivo con aumentos en el IPC.
Para el Ejecutivo, la suba se debió principalmente al impacto internacional derivado del conflicto en Medio Oriente, especialmente por el incremento del petróleo y su efecto sobre distintos sectores de la economía.
“Hubo un shock que evidentemente tuvo un impacto obvio en todo lo relacionado con el petróleo”, había explicado el ministro de Economía, Luis Caputo, al referirse al aumento de precios en transporte y pasajes.
Por su parte, el presidente Javier Milei pidió “paciencia” frente a la situación inflacionaria y sostuvo que tomar decisiones apresuradas podría empeorar el escenario económico.


