El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) intensificó las tareas de monitoreo y control en distintos puntos de Catamarca tras la detección de focos de langosta, una plaga histórica en la región. Así lo confirmó la ingeniera agrónoma Grisel Evelyn Ledesma, referente del Área de Protección Vegetal del organismo a nivel local, en diálogo con el programa Catamarca a Diario de INFORAMA Radio.
Durante la entrevista, la especialista explicó que la provincia integra, junto a La Rioja, una zona endémica para el desarrollo de este insecto.
Ledesma indicó que los recientes hallazgos corresponden a estadios tempranos de la plaga, lo que permite una intervención más eficiente. “El mejor estado para poder hacer controles es cuando está en ninfa, al no tener gran movilidad y agruparse nos hacen más fácil los controles”, explicó.
En ese sentido, detalló que se registraron nacimientos y agrupaciones en zonas como Capayán, donde ya se aplicaron medidas de control. También se reportaron detecciones en el oeste catamarqueño, particularmente en cercanías de Pomán, incluso con presencia de ejemplares adultos.
La ingeniera advirtió que, en su fase adulta, la langosta adquiere una alta capacidad de desplazamiento. “Puede tener una dispersión de hasta 150 kilómetros por día”, señaló, lo que incrementa el riesgo de afectación a cultivos en amplias áreas.
Monitoreo permanente, zonas críticas y recomendaciones a productores
El trabajo de vigilancia se enmarca en un programa nacional de monitoreo que incluye controles periódicos cada 15 días en puntos estratégicos. Entre las áreas más sensibles, Ledesma mencionó Telarito, Capayán y sectores del oeste provincial como Pomán, Andalgalá y Belén.
Además, destacó la importancia de la colaboración de productores y pobladores rurales en la detección temprana. “Nos ayudan porque son los que entran a caballo a zonas de difícil acceso (…) nos dan la voz de alerta, nos mandan fotos o utilizan WhatsApp para hacer denuncias”, comentó.
Ante este escenario, desde SENASA recomendaron a los productores inscribirse en el Registro Nacional de Productores Agropecuarios (RENPA), lo que permite recibir alertas tempranas y coordinar acciones preventivas, especialmente en actividades sensibles como la apicultura.
“Es gratuito y al estar dentro de esta red se disparan alertas”, indicó Ledesma, al tiempo que remarcó la necesidad de actuar de manera anticipada para minimizar daños productivos.
La presencia de langostas en la región no es nueva y ha generado importantes pérdidas en el pasado. En ese marco, el refuerzo de controles busca evitar la formación de mangas, agrupaciones masivas del insecto, que pueden devastar cultivos en poco tiempo.
Las autoridades sanitarias continuarán con el seguimiento en terreno durante las próximas semanas para evaluar la evolución de los focos detectados y ajustar las estrategias de control según sea necesario.
