Este sábado 2 de mayo se conmemora el Día Mundial contra el Bullying, una jornada destinada a generar conciencia sobre el acoso escolar, una forma de violencia que atraviesa a niños, niñas y adolescentes en distintos ámbitos educativos. La fecha apunta a visibilizar una problemática muchas veces naturalizada y a impulsar acciones de prevención e intervención.
El bullying es el acoso entre pares y se manifiesta a través de conductas físicas, verbales, psicológicas o digitales. Se caracteriza por ser repetitivo, intencional y por implicar una relación de poder desigual, donde una o varias personas ejercen violencia sobre otra con el objetivo de dañarla. Lejos de ser “cosas de chicos”, estas situaciones vulneran derechos y pueden dejar consecuencias profundas.
Especialistas advierten que no debe minimizarse: escuchar, acompañar y actuar a tiempo resulta fundamental para frenar estos episodios. El impacto del bullying no solo afecta a quien lo padece, sino también al entorno escolar en su conjunto, por lo que el abordaje debe ser integral y comprometido.
Ante situaciones de acoso, se recomienda acudir a espacios de orientación como la Asesoría de Niñas, Niños y Adolescentes (ubicada en Chacabuco 788) y dar aviso a las instituciones educativas para activar los protocolos previstos por la Ley 5402. Además, si no hay delito, también se puede informar a través de las plataformas oficiales del Ministerio de Educación. La prevención y la intervención temprana son claves para erradicar esta problemática.


