Manuel Lazarte enfrenta uno de los momentos más complejos de su vida tras sufrir una fractura de cadera que lo obliga a movilizarse con muletas e imposibilita el desarrollo normal de cualquier actividad laboral. La lesión no solo afecta su salud, sino que agrava su ya frágil situación económica.
El hombre depende exclusivamente de un pequeño puesto de venta de frutas y verduras ubicado en la plaza Luis Guillermo Segura, en el barrio INTA, el cual representa su único ingreso diario. A pesar de las dificultades físicas, Manuel intenta sostener su actividad como puede, consciente de que su familia depende de ese esfuerzo cotidiano.
Sin embargo, en medio de este escenario, denunció que habría recibido presiones por parte de la Municipalidad de Valle Viejo para desalojar el espacio público que ocupa con su puesto. Esta situación incrementa la incertidumbre y angustia, ya que perder ese lugar implicaría quedarse sin su única fuente de sustento.
Ante este panorama, Manuel hizo un pedido urgente a las autoridades municipales para que contemplen su situación y le permitan continuar trabajando hasta poder recuperarse.
