
La situación de las pequeñas y medianas empresas en Argentina atraviesa un escenario de fuerte deterioro, según advirtió el presidente de la Asociación de Empresarios Nacionales para el Desarrollo Argentino. De acuerdo con su análisis, ya cerraron alrededor de 25.000 PyMEs en lo que va de la actual gestión nacional, en un contexto marcado por la caÃda del consumo, embargos y dificultades fiscales.
El dirigente señaló, a la prensa local, que las PyMEs representan aproximadamente el 95% del total de empresas del paÃs y generan cerca del 50% del empleo formal, por lo que su crisis impacta directamente en la estructura productiva.
Además, advirtió que, de continuar la tendencia actual, podrÃan cerrar otras 31.600 empresas hacia fin de año, profundizando el proceso de contracción del sector.
Según explicó, el escenario también se refleja en las expectativas empresariales, donde cerca del 50% de las PyMEs evalúa reducir su plantilla laboral en los próximos meses. En ese marco, cuestionó el impacto de las polÃticas económicas actuales, señalando que la combinación de recesión, apertura importadora y caÃda de salarios genera condiciones adversas para la actividad productiva.
Finalmente, el referente empresarial sostuvo que la falta de un plan de reconversión productiva limita las posibilidades de recuperación del sector. En ese sentido, ejemplificó que sin polÃticas activas de crédito, inversión y desarrollo industrial, muchas empresas no logran adaptarse a nuevos escenarios, lo que profundiza la incertidumbre económica y el impacto sobre el empleo en el mercado interno.

