
En el Año Jubilar por el Bicentenario del nacimiento del Beato Mamerto Esquiú, la Pastoral de la Niñez de Catamarca presentó una serie de iniciativas destinadas a acercar su figura a los más pequeños de una manera didáctica, cercana y actual. Se trata de un cuento ilustrado, una canción infantil y una novena especialmente pensada para niños.
La primera de estas propuestas es el cuento titulado “Beato Mamerto Esquiú, un niño como vos y yo”, un material que busca narrar la vida del fraile catamarqueño desde una perspectiva amigable y accesible. Con ilustraciones coloridas y un lenguaje sencillo, el libro pone el foco en su infancia, con la intención de que los chicos puedan identificarse con su historia.
Desde la Pastoral explicaron que el objetivo es que los niños comprendan que “la grandeza empieza en los detalles de todos los días” y que la santidad es un camino posible para todos. Para la elaboración del relato, se basaron en la biografía escrita por Manuel Gálvez en 1933, adaptando los hechos históricos a un formato más cercano al público infantil.
El material está pensado tanto para el aula como para espacios de catequesis, y quienes deseen adquirirlo pueden hacerlo de manera impresa, colaborando además con las actividades de la Pastoral, como el próximo Encuentro Diocesano de Niños.
A esta propuesta se suma una canción infantil en homenaje al Beato, creada por Cinthia Medina. Con un estilo alegre y un estribillo pegadizo, la obra busca transformar la figura histórica de Esquiú en la de un “fiel amigo” cercano a los niños.
La canción recorre distintos aspectos de su vida y mensaje: desde su identidad como franciscano hasta los valores de humildad, servicio y compromiso. El recurso del “tiki, tiki, ti” como ritmo central apunta a generar participación activa, incluso en los más pequeños, y transmitir la idea de que la santidad también puede vivirse con alegría.
Finalmente,la Pastoral presentó una novena en honor al Beato Esquiú adaptada para niños. Este material propone un camino espiritual basado en dos pilares: las Bienaventuranzas del Evangelio y el mensaje del Papa Francisco, especialmente su exhortación Gaudete et Exsultate.
La novena plantea la santidad como una experiencia concreta y cotidiana, que puede vivirse en la escuela, la familia o el barrio. “No es algo inalcanzable ni reservado para unos pocos”, destacaron, sino un camino que se construye en lo simple, a través del amor, la paz y la solidaridad.
Con estas iniciativas, la Pastoral de la Niñez busca que el legado de Mamerto Esquiú no quede solo en la historia, sino que cobre vida en las nuevas generaciones, inspirando a los niños a ser mejores personas y protagonistas de su tiempo.




