La automotriz Nissan confirmó oficialmente que dejará de operar en la Argentina como filial directa y avanza en un proceso de transferencia de su negocio comercial. La decisión se enmarca en su plan global de reestructuración “Re:Nissan”, que busca optimizar su competitividad y reorganizar sus mercados internacionales.
A través de un comunicado, la compañía informó la firma de un Memorando de Entendimiento con el Grupo SIMPA y el Grupo Tagle, dos actores locales con los que negocia la continuidad de la comercialización de sus vehículos en el país. El acuerdo no es definitivo, pero establece las bases para una eventual transición del modelo de negocios.
Según detalló la empresa, el objetivo es pasar de una operación directa a un esquema de distribución mediante capitales nacionales, replicando modelos aplicados en otros mercados de la región como Chile y Perú. En ese marco, la estructura local dejaría de funcionar como filial propia, aunque la marca mantendría su presencia comercial.
Desde la compañía remarcaron que la venta de vehículos, los planes de ahorro y la atención posventa continuarán con normalidad durante el proceso de transición. Sin embargo, el cambio implica una redefinición del negocio en el país, luego del cierre de su producción local registrado en octubre del año pasado, consolidando así una nueva etapa para la marca en el mercado argentino.
