El avance del proyecto de ley que propone modificar el Código Penal en materia de falsas denuncias, impulsado por la senadora Carolina Losada, sumó en los últimos días nuevas voces en el debate público. En ese marco, el juez penal juvenil Rodrigo Morabito fijó posición durante una entrevista en el programa Catamarca a Diario de INFORAMA Radio, donde expresó reparos sobre la iniciativa que ya obtuvo dictamen favorable en la Comisión de Justicia y Asuntos Penales del Senado.
La propuesta legislativa busca endurecer las penas para quienes realicen denuncias falsas, elevándolas hasta seis años de prisión en casos vinculados a violencia de género, abuso sexual o situaciones que involucren a menores. Actualmente, el delito está contemplado en el artículo 245 del Código Penal, con penas que van de dos meses a un año de prisión, además de multas.
El riesgo de desalentar denuncias
Uno de los principales cuestionamientos del juez está vinculado al posible efecto disuasivo que podría generar el aumento de penas en contextos sensibles. Según explicó, en delitos como los de violencia de género o abuso sexual, donde muchas veces la prueba es compleja, podría generarse temor en las víctimas.
“Lo que puede llegar a pasar es que haya un aumento punitivo que lleve a que las personas no lleguen a denunciar por miedo a una repercusión penal”, advirtió. Y remarcó que la falta de pruebas suficientes en una causa no implica necesariamente que el hecho denunciado no haya ocurrido.
En esa línea, insistió en la necesidad de diferenciar entre una denuncia falsa y una denuncia que no puede ser probada. “Que no se lo pueda probar no significa que no haya existido el hecho”, afirmó.
Otro de los ejes de su análisis fue la dimensión real del fenómeno. Morabito relativizó la magnitud de las falsas denuncias en Argentina y pidió sustentar cualquier reforma en datos concretos.
“El tema de las falsas denuncias no tiene una repercusión tan fuerte como otros delitos. No hay una proliferación”, sostuvo. Por ello, planteó la importancia de recurrir a evidencia empírica antes de impulsar cambios legislativos. “Hay que verificar si las estadísticas son suficientes y no dejarse llevar solo por titulares”, remarcó.
Un debate sobre una figura ya contemplada en la ley
Morabito puso el foco en un aspecto central, la figura de la falsa denuncia ya existe en la legislación vigente. “Vamos a legislar una vez más sobre una cuestión que ya está legislada en el Código Penal”, señaló, cuestionando la necesidad de avanzar con un endurecimiento punitivo.
En ese sentido, el magistrado advirtió que este tipo de reformas pueden parecer "tener un aspecto positivo cuando en realidad, si uno las analiza más a fondo, tienen más de negativo que de positivo”.
El estado del proyecto
El proyecto de ley obtuvo dictamen favorable el pasado 8 de abril en el Senado y propone, principalmente, aumentar las penas para quienes realicen denuncias falsas en contextos especialmente sensibles. De avanzar en el Congreso, implicaría una modificación significativa del régimen actual, con un enfoque centrado en el endurecimiento de las sanciones.
Mientras tanto, el debate continúa abierto y suma voces desde distintos ámbitos del sistema judicial, académico y político, en torno a los alcances, riesgos y efectividad de este tipo de medidas.
