La declaración de la escribana Adriana Mónica Nechevenko ante el fiscal Gerardo Pollicita puso el foco sobre las operaciones inmobiliarias del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Según su testimonio, la compra de un departamento en el barrio porteño de Caballito se realizó con un adelanto de 30.000 dólares y un saldo de 200.000 dólares financiado en 12 cuotas sin interés, en un acuerdo pactado con las anteriores propietarias.
De acuerdo a lo informado, se trató de una operatoria que también se habría repetido en otras propiedades vinculadas al funcionario, incluyendo un departamento en Parque Chacabuco y una vivienda en un barrio privado. La escribana aseguró que las transacciones fueron “normales”, aunque aclaró que desconoce el origen de los fondos utilizados en las compras.
En paralelo, la investigación judicial avanza sobre la capacidad económica del funcionario, con el objetivo de determinar si los compromisos asumidos en estas operaciones son compatibles con sus ingresos declarados. En otra de las transacciones, se indicó que se utilizó un esquema de financiamiento mediante hipoteca, con devolución en cuotas e intereses.
En este contexto, el juez federal Ariel Lijo ordenó allanamientos en distintas sedes de la inmobiliaria que intervino en la venta del inmueble de Caballito. La Justicia busca documentación y registros que permitan reconstruir la operación, identificar a todos los involucrados y esclarecer posibles irregularidades en las compraventas bajo investigación.
