El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un alto el fuego de dos semanas con Irán y condicionó la medida a la apertura del estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más importantes del mundo.
El mandatario aseguró que la suspensión de los ataques será “recíproca” y busca abrir una instancia de negociación con Teherán.
Condiciones y negociación
Trump explicó que tomó la decisión tras dialogar con el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, quien actuó como mediador y pidió frenar una posible escalada militar.
Según detalló, el acuerdo depende de que Irán garantice la “apertura completa, inmediata y segura” del estrecho de Ormuz.
Además, indicó que recibió una propuesta de diez puntos por parte de Teherán, a la que calificó como una “base viable” para avanzar en negociaciones.
Escalada previa y tensión
Antes del anuncio, Estados Unidos intensificó los ataques sobre territorio iraní. Los bombardeos alcanzaron infraestructura clave, como puentes, un aeropuerto y una planta petroquímica.
También se registraron impactos en la isla de Kharg, principal terminal de exportación de crudo iraní.
En respuesta, Irán endureció su postura. Aseguró haber lanzado ataques contra objetivos vinculados a Arabia Saudita.
Reacciones internacionales
Las declaraciones de Trump generaron preocupación a nivel global. El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió sobre el riesgo de afectar a la población civil.
En la misma línea, el papa León XIV calificó como “inaceptables” las amenazas contra civiles.
Un escenario abierto
El alto el fuego dependerá del cumplimiento de las condiciones planteadas. Mientras tanto, la situación en el Golfo Pérsico sigue siendo frágil.
Las próximas horas serán clave para definir si la tregua se sostiene o si el conflicto vuelve a escalar.
