El Gobierno nacional y los gobernadores aguardaban este martes el dato de recaudación impositiva que difundirá la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), en un contexto de caída de ingresos, reclamos salariales y negociaciones políticas que podrían redefinir el vínculo entre la gestión de Javier Milei y las provincias.
La cifra resulta clave en un año marcado por restricciones fiscales y demandas crecientes en distintas jurisdicciones.
El último informe mostró un escenario negativo: en febrero, la recaudación tributaria registró su séptima baja consecutiva en términos reales y alcanzó los $16,2 billones.
Si bien los ingresos crecieron un 20% nominal, al descontar la inflación se verificó una caída cercana al 9%, en línea con la retracción de la actividad económica.
Impacto en las provincias
La disminución de recursos afecta tanto a la coparticipación como a los ingresos propios de las provincias, lo que limita su margen de acción.
En este contexto, varias administraciones enfrentan dificultades para responder a los reclamos de recomposición salarial de empleados públicos, especialmente en sectores como educación y seguridad.
Un vínculo en tensión
Entre los distritos más comprometidos aparecen Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Chaco, Misiones, Salta, Río Negro, San Juan, Jujuy, La Rioja y Catamarca.
En ese marco, los gobernadores advierten que los Aportes del Tesoro Nacional resultan insuficientes para compensar la merma de recursos, aunque por el momento buscan sostener el diálogo con la Casa Rosada.
