
La agenda ambiental de la Capital provincial cambió en los últimos años. Lo que antes se limitaba a la poda y el mantenimiento de plazas hoy incluye gestión de residuos, un plan climático, monitoreo meteorológico propio y proyectos de conservación de espacios naturales. Un cambio que se traduce en objetivos a largo plazo, más control en los barrios y acciones concretas en arbolado urbano, preservación de espacios verdes y recuperación de zonas que durante mucho tiempo funcionaron como basurales a cielo abierto.
Para entender ese proceso y conocer los desafíos que todavía quedan por delante, INFORAMA dialogó con Emilia Carranza, gestora ambiental del municipio de la Capital.
¿Cómo está hoy la situación del arbolado en la Capital y qué planes tiene el municipio para fortalecerlo?
La Capital sostiene una política de arbolado urbano con planificación, ejecución, mantenimiento y reposición. El Plan Forestal 2030 ordena ese trabajo e incluye obras forestales en avenidas y espacios verdes, junto a un programa de forestación comunitaria mediante el cual los vecinos pueden solicitar un árbol para su vereda a través de la app CERCA o del 147.
Solo en 2025 se incorporaron 4.069 ejemplares. Entre 2019 y 2025 el total supera los 37.000 árboles plantados y los 93.253 metros lineales intervenidos en 31 obras. Con las intervenciones previstas para este año, ese acumulado superará los 100.000 metros lineales.
"Una obra forestal no termina cuando se planta. Requiere seguimiento, reposición y fiscalización durante varios años", señaló Carranza, y advirtió que una parte importante de las pérdidas se vincula al vandalismo. A esto se suma la aprobación del nuevo Código de Arbolado Urbano, que actualizó el marco normativo para la planificación y protección del arbolado público.
¿Cuáles son hoy los principales desafíos ambientales que enfrenta la ciudad?
"Uno de los principales desafíos es acompañar el crecimiento de la ciudad con una agenda ambiental más amplia e integrada", respondió la funcionaria. En los últimos años esa agenda se amplió: pasó de concentrarse casi exclusivamente en espacios verdes y poda a incorporar gestión de residuos, acción climática, monitoreo meteorológico y control territorial.
En esa línea, el municipio impulsa GIRO, programa orientado a la gestión integral de residuos y materiales aprovechables, y presentó el primer Plan Local de Acción Climática, que incluyó la actualización del inventario de gases de efecto invernadero y medidas de mitigación y adaptación al cambio climático. También puso en marcha el Centro de Monitoreo Meteorológico Municipal, con cinco estaciones de producción propia desarrolladas junto al Laboratorio de Innovación del NODO Tecnológico.
En 2025, la Policía Ambiental volvió a depender de la Secretaría de Ambiente, lo que fortaleció el control en el territorio sobre microbasurales, prácticas de poda y vandalismo en espacios verdes."
¿Qué está haciendo el municipio para preservar el Dique El Jumeal?
El municipio trabaja en ordenar el funcionamiento operativo del espacio y avanza en la creación de un Sistema Municipal de Áreas Naturales Protegidas, que incluiría al Dique El Jumeal bajo la figura de Reserva Natural Municipal de Usos Múltiples.
"El desafío es generar herramientas que permitan un uso sostenible, compatible con la conservación, con el disfrute cotidiano y con el desarrollo de la ciudad", explicó Carranza, quien subrayó además el rol de la educación ambiental para que los vecinos entiendan que estos espacios requieren cuidado y pautas de uso concretas.
¿Cómo se puede compatibilizar el crecimiento urbano con la protección del ambiente?
"La ciudad puede crecer, pero ese crecimiento necesita planificación", fue la respuesta directa de la gestora ambiental. El municipio cuenta con un Plan Estratégico Integral y un Plan de Ordenamiento Territorial para orientar ese proceso.
En paralelo, la recuperación de espacios verdes avanzó de manera sostenida. La ciudad tiene hoy más de 160 plazas, plazoletas y parques, y esta gestión recuperó más de 80, además de crear nuevos como el Parque de los Vientos y el Parque Lineal Italia. Hoy más del 50% de la población tiene acceso a un espacio verde a menos de cinco minutos caminando, y se espera llegar al 90% al finalizar el año.
"Compatibilizar crecimiento y ambiente implica planificar mejor, ordenar el territorio y generar condiciones para que el desarrollo urbano no avance a costa de la calidad ambiental, sino junto con ella", analizó la profesional.
Algunos de los proyectos mencionados por Carranza, como el Sistema Municipal de Áreas Naturales Protegidas y la consolidación del monitoreo climático, se encuentran todavía en desarrollo. La agenda ambiental de la Capital cuenta con herramientas concretas en marcha, aunque varios de sus ejes centrales recién están tomando forma. En una ciudad que crece y se expande, la articulación entre planificación urbana y política ambiental seguirá siendo uno de los temas centrales en los próximos años.

