La tasa de informalidad laboral en Argentina alcanzó el 43% en el cuarto trimestre de 2025, mientras que el desempleo se ubicó en 7,5%, según datos difundidos por el INDEC. Un informe, elaborado por especialistas del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA, advierte sobre el aumento de la precariedad laboral y su impacto en los ingresos, especialmente entre jóvenes y sectores vulnerables.
De acuerdo con el relevamiento, más de 4 de cada 10 trabajadores se desempeñan en empleos no registrados, sin cobertura legal, previsional ni de seguridad social. En paralelo, el desempleo mostró un incremento interanual cercano a un punto porcentual.
El estudio también expone la relación entre informalidad y pobreza: el 32% de los trabajadores informales vive en hogares pobres, mientras que un 27% se encuentra en situación de vulnerabilidad.
Jóvenes, los más afectados
Uno de los datos más relevantes es el impacto en los sectores más jóvenes. Según el informe, 7 de cada 10 trabajadores entre 16 y 24 años son informales, lo que refleja las dificultades de acceso al empleo formal en ese segmento.
En comparación con otros grupos etarios:
- Entre 25 y 44 años, la informalidad alcanza el 42,2%.
- En el grupo de 45 a 64 años, desciende al 34,2%.
- En personas de 65 años o más, vuelve a subir al 57,8%.
De esta manera, la precarización laboral se concentra tanto en el ingreso como en la salida del mercado de trabajo.
Un problema estructural
El informe señala que los niveles actuales de informalidad son similares a los registrados en 2008, lo que evidencia una persistencia del fenómeno en el tiempo.
Además, en una comparación regional entre nueve países de América Latina, Argentina se ubica en el cuarto lugar en niveles de informalidad, por detrás de Chile, Brasil y Costa Rica.
La mayoría de los trabajadores informales se concentra en el Gran Buenos Aires, aunque la problemática se replica en distintas regiones del país.
