
El ministro de Economía, Luis Caputo, admitió que la inflación mostró un retroceso en los últimos meses, aunque sostuvo que la tendencia volverá a la baja.
“No podemos forzar a los argentinos a tener pesos”, afirmó al explicar que el Gobierno no puede controlar la demanda de dinero.
Según indicó, el proceso inflacionario depende del equilibrio entre oferta y demanda de pesos. En ese sentido, remarcó que el Ejecutivo sí controla la emisión, pero no el comportamiento del público.
Factores que explican la suba de precios
Caputo vinculó la aceleración inflacionaria con la recomposición de precios relativos. Mencionó especialmente el impacto de los servicios regulados y la carne.
Sostuvo que se trata de factores puntuales y que no deberían sostenerse en el tiempo. “A partir de ahora deberíamos volver a un proceso de desinflación”, aseguró.
En febrero, el índice marcó un 2,9%, repitiendo el nivel del mes anterior.
Optimismo y crítica al escepticismo
El ministro defendió el rumbo económico y afirmó que la economía “está en orden”.
También apuntó contra el escepticismo social. Señaló que muchos argentinos dudan por experiencias pasadas.
En ese marco, cuestionó el impacto de gestiones anteriores en la percepción económica.
Deuda: sin salida a los mercados internacionales
Caputo ratificó que el Gobierno no tomará nueva deuda en los mercados internacionales.
Explicó que el equipo económico ya identificó fuentes de financiamiento para cubrir los próximos vencimientos de capital.
Según precisó, se trata de unos USD 9.000 millones que incluyen compromisos de este año y 2027.
Relación con el FMI y financiamiento alternativo
El funcionario destacó la relación con el FMI y la calificó como “muy buena”.
Además, aseguró que el Gobierno prioriza el uso de recursos propios, el desarrollo del mercado local y la búsqueda de financiamiento más barato.
En ese contexto, reiteró que el objetivo es sostener la estabilidad y reducir el costo de la deuda mientras continúa el proceso de baja de la inflación.

