El conflicto en Medio Oriente comenzó a impactar en el precio de los combustibles en Argentina. Desde el inicio de los bombardeos en Irán, la nafta y el gasoil aumentaron cerca de un 6% en estaciones de servicio del país.
El dato surge del índice de alta frecuencia elaborado por la consultora EcoGo, que sigue la evolución semanal de los precios en surtidores.
En Catamarca, el impacto ya se siente en los surtidores. En varias estaciones de servicio, el litro de nafta súper superó los $1.700.
El impacto del precio del petróleo
El aumento se explica por la fuerte suba del precio internacional del petróleo tras el inicio del conflicto.
El 27 de febrero, el barril de Brent —referencia internacional para el mercado argentino— cerró en 73,20 dólares.
Al día siguiente comenzaron los bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Irán. Ese escenario provocó un salto en el precio del crudo.
Según datos de Tradingview, el Brent llegó a superar los 118 dólares en la jornada más reciente. Luego retrocedió y cerró cerca de 98,59 dólares.
Entre el cierre de febrero y ese valor, el aumento fue del 34,7%.
Un cambio brusco en la tendencia
El salto contrasta con lo que ocurría antes del conflicto.
Entre el 25 de diciembre y el 26 de febrero, el índice de precios de combustibles apenas había subido 0,09%.
Sin embargo, en menos de dos semanas la suba alcanzó 6%, lo que marca un cambio brusco en la dinámica del mercado.
Durante la segunda semana de marzo, el índice de EcoGo llegó a 144,5 puntos, casi ocho unidades por encima del nivel registrado a fines de febrero.
Posible impacto en la inflación
El aumento de los combustibles todavía no aparece reflejado en los datos oficiales de inflación.
El último índice publicado por el INDEC, correspondiente a enero, marcó una suba del 2,9%.
Para febrero, el Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central proyectó un incremento del 2,7%, aunque el dato aún no se difundió.
El aumento de la nafta en marzo podría complicar el próximo registro inflacionario.
Qué dicen en el sector petrolero
Desde la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos (CECHA) evitaron hacer declaraciones sobre la evolución de los precios.
Tampoco respondieron consultas empresas como Shell, Puma y Axion.
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, aseguró que la empresa busca evitar aumentos bruscos.
“No habrá cimbronazos. Tenemos un compromiso honesto con los consumidores”, afirmó durante una entrevista en Nueva York.
El directivo explicó que la compañía aplica un sistema de actualización de precios basado en costos y variables del mercado.
“Si se normaliza la situación internacional, los precios también podrían bajar”, sostuvo.
