El debate por el uso de teléfonos celulares en el aula vuelve a instalarse en Catamarca. Aunque cada ciclo lectivo renueva la discusión sobre si la prohibición es el método más adecuado para promover un uso consciente y responsable de la tecnología, en la provincia rige la Resolución Ministerial E. N° 621/22, que prohíbe su utilización en todos los establecimientos educativos de los niveles obligatorios.
En este contexto, el Colegio Padre Ramón de la Quintana informó a través de sus redes sociales cómo implementará la normativa durante el ciclo lectivo 2026.
Cómo se aplicará la prohibición
La resolución establece la prohibición de “la utilización de teléfonos celulares y otros dispositivos tecnológicos análogos” en los niveles Inicial, Primario y Secundario, tanto en instituciones de gestión estatal como privada, cooperativa y social.
Desde el colegio detallaron que la medida regirá durante toda la jornada escolar e incluirá clases, recreos, actos, talleres y actividades internas. En el caso del Nivel Secundario, los estudiantes deberán dejar obligatoriamente sus dispositivos al inicio del día en lockers con llave dispuestos por la institución.
La decisión, indicaron, se encuentra respaldada por el Acuerdo de Convivencia Escolar 2026 y la normativa vigente que promueve “entornos educativos seguros y libres de distracciones”.
Los fundamentos de la medida
Según explicó la institución, el objetivo es “proteger el bienestar, aprendizaje y convivencia” de los estudiantes. Argumentan que el uso del celular durante la jornada escolar interrumpe la atención y los procesos de aprendizaje, dificulta la interacción social y puede aumentar conflictos o situaciones de ciberacoso.
Bajo el lema “menos pantallas se traduce en más presencia, más vínculo, más aprendizaje”, el colegio sostiene que la medida favorecerá la concentración, la participación en clase y mejores relaciones entre pares, además de fortalecer la autonomía y la autorregulación.
Excepciones y canales de contacto
La normativa contempla situaciones excepcionales, como necesidades educativas especiales acreditadas por profesionales, condiciones de salud que requieran monitoreo mediante dispositivos móviles o actividades curriculares autorizadas por la Dirección.
Ante cualquier urgencia, el colegio se comunicará directamente con las familias. Los tutores podrán contactarse a través de los canales oficiales institucionales y números habilitados para cada nivel.
Mientras el debate sobre la eficacia de la prohibición continúa vigente en la comunidad educativa, el establecimiento avanzará en 2026 con la aplicación estricta de la normativa provincial.
