La anulación del juicio por el crimen del policía Diego Chávez volvió a sacudir a su familia y reavivó el debate en torno al proceso judicial. Tras la decisión de la Corte de Justicia de ordenar un nuevo juicio y designar un nuevo juez director, la viuda del efectivo expresó su profundo malestar y cuestionó el impacto de la resolución en su vida cotidiana y en la de su hija.
“Me siento desilusionada y desprotegida”, expresó la mujer, aunque aseguró que mantiene la esperanza de que la situación pueda revertirse. La decisión judicial la tomó por sorpresa, ya que tras la condena a prisión perpetua dictada en 2024, la familia había sentido que finalmente se había hecho justicia. “Fue un pequeño alivio saber que el responsable iba a seguir detenido”, sostuvo.
Ese escenario cambió abruptamente cuando se declaró la nulidad del juicio. Según relató, la noticia la dejó “anestesiada”, especialmente al enterarse de que, en menos de 48 horas, el condenado recuperó la libertad. “Nosotras tenemos miedo, pedimos custodia para mí y para mi hija, mientras él anda libremente”, señaló.
Desde el plano legal, el abogado querellante explicó que la defensa de la familia analiza la sentencia de la Corte y anticipó que se presentarán impugnaciones contra la nulidad, sin descartar que el nuevo juicio pueda incluso no concretarse si prosperan las presentaciones tanto de la querella como del Ministerio Público Fiscal.
En relación al cuestionamiento sobre el juicio por jurados, el letrado sostuvo que la difusión pública del caso no invalida el rol del jurado popular. Aseguró que, en la provincia, estos procesos se caracterizan por un análisis serio de la prueba y recordó que el veredicto original se basó en elementos que acreditaban la acusación.
Finalmente, la viuda de Chávez pidió coherencia y empatía a la Justicia. Recordó que Diego era un policía comprometido y solidario, que no dudó en intervenir para ayudar. “Fue un buen policía y eso, aparentemente, le jugó en contra”, expresó, al insistir en que el crimen no fue en defensa propia y que la situación actual resulta “inadmisible e inexplicable”.
