
Al menos 30 trabajadores rurales, varios de ellos oriundos de Los Altos, Catamarca, denunciaron haber sido engañados, despedidos y abandonados tras prestar servicios en una empresa olivÃcola de la provincia de La Rioja, sin percibir el pago acordado ni contar con medios para regresar a sus provincias de origen.
Según relataron, los cosecheros fueron contratados para la recolección de aceitunas con la promesa de un pago de alrededor de 6.000 pesos por cajón, además de alojamiento, comida y transporte. Sin embargo, una vez iniciada la labor, la empresa les informó que el valor serÃa reducido a entre 3.000 y 4.500 pesos, sin que existiera un acuerdo claro.
Los trabajadores comenzaron a desempeñarse desde el 28 de enero en la zona de Aimogasta, en condiciones que describieron como extremadamente precarias. Las jornadas laborales, pactadas en ocho horas, se extendÃan hasta 14 horas diarias, mientras que la provisión de alimentos, que debÃa estar a cargo de la empresa, fue irregular y luego comenzó a ser cobrada a los propios cosecheros.
Ante la falta de pago y de definiciones sobre el valor del trabajo, los trabajadores decidieron interrumpir la cosecha, lo que derivó en una respuesta inmediata por parte de la empresa: fueron despedidos, desalojados del alojamiento y abandonados, sin abonarles los dÃas trabajados ni garantizar el transporte de regreso.
Los cosecheros señalaron que el conflicto se da en el marco de una disputa salarial entre el gremio UATRE y las empresas del sector olivÃcola en La Rioja. Mientras el sindicato reclama un valor superior por cajón, las empresas ofrecen cifras menores, situación que, según denunciaron, termina afectando directamente a los trabajadores.




