Un fuerte conflicto laboral se desató en la madrugada de este viernes en el Parque Industrial El Pantanillo, donde 34 trabajadores de la empresa Neba fueron despedidos.
Según relataron los propios ex empleados, cerca de las 6 de la mañana se les negó el acceso a la fábrica y se les informó que quedarían desvinculados, pese a que, hasta el día anterior, la producción se desarrollaba con normalidad y se realizaban horas extras.
“Llegamos para entrar a la fábrica y nos encontramos con la horrenda noticia de que nos quedamos sin laburo”, expresó Jorge Corrales, uno de los operarios afectados, quien aseguró que no existió ninguna advertencia previa. “No hubo aviso ni nada. Así, de un momento para otro”, mencionó y agregó "acá hay familias con necesidades".
Indemnización al 50% y en cuotas
De acuerdo a lo informado por los trabajadores y el gremio, la empresa argumentó que atraviesa una situación de crisis, y propuso abonar solo el 50% de la indemnización, incluso en cuotas, una posibilidad que fue rechazada de plano.
“Eso no es negociable. Por ley corresponde el 100%”, sostuvo Corrales. En el mismo sentido, señaló que la explicación de la empresa no coincide con la realidad cotidiana dentro de la planta: “Dicen que no hay ventas, pero hasta ayer se estaban haciendo entre 150 y 200 equipos por día y horas extras”.
"Acá hay gente que tiene cinco o seis años laburando, no es que tenga un contrato de tres meses", señalaron, haciendo referencia al monto de la indemnización que les correspondería.
Producción activa y dudas sobre la crisis
Los testimonios recogidos durante la protesta ponen en duda el argumento empresarial. Los empleados aseguran que la producción no estaba paralizada y que diariamente se despachaban camiones con mercadería.
“Todos los días se cargaban cuatro o cinco camiones. No entendemos dónde está la crisis”, señaló otro trabajador, quien además advirtió sobre un posible vaciamiento de la fábrica. “Están sacando todo y tenemos miedo de no cobrar nada”, afirmó.
Actualmente, la empresa contaba con una dotación aproximada de 90 trabajadores, por lo que los despidos representan más de un tercio del personal.
Intervención gremial y del Estado
En el lugar se hicieron presentes delegados de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), quienes confirmaron que se dio intervención a la Dirección de Inspección Laboral (DIL) para verificar la legalidad del procedimiento y la situación administrativa de la empresa.
“El objetivo es claro: que los compañeros cobren lo que les corresponde”, explicó Rubén Berandán, representante gremial. “Entendemos el contexto nacional, pero no se puede ajustar quitando la fuente laboral y pagando menos de lo que marca la ley”, agregó.
Berandán también vinculó el conflicto con el impacto de las importaciones: “Productos que vienen de afuera llegan más baratos y así es imposible competir. El costo termina pagándolo el trabajador”.
Protesta y clima de tensión
Durante la mañana, los trabajadores realizaron una quema de cubiertas en el acceso a la planta, lo que motivó la presencia de policía, bomberos y Gendarmería Nacional. Desde el grupo de despedidos aclararon que la protesta se desarrolló de manera pacífica.
“No hacemos daño a nadie. Solo estamos reclamando lo que es nuestro”, señalaron.
Finalmente confirmaron que permanecerán en el lugar hasta obtener una respuesta concreta, mientras aguardan la llegada de los telegramas de despido, que según se les informó, se cursarán durante el transcurso del día.
