Yaacob Eliahu Harary, ciudadano argentino-israelí de 72 años, fue liberado esta semana luego de permanecer 490 días detenido en la prisión de El Rodeo I, en Venezuela. Tras recuperar la libertad, brindó su testimonio a través de su familia, en el que describió las condiciones generales de detención dentro del penal, donde continúa alojado el gendarme argentino Nahuel Agustín Gallo, detenido desde diciembre de 2024.
Harary había sido detenido el 9 de septiembre de 2024 junto a su socio Douglas Javier Ochoa por agentes de la Dirección General de Contrainteligencia Militar. Ambos ingresaron al país para desarrollar un emprendimiento productivo y fueron acusados por el régimen venezolano de conspirar contra la forma política del Estado. Durante su permanencia en el penal, Harary compartió espacios de detención con otros presos políticos y comunes.
De acuerdo con el testimonio reconstruido por su hijastra, Emma, el ex detenido señaló que las condiciones en El Rodeo I incluyen malos tratos y la administración de medicación psiquiátrica sin prescripción médica a algunos internos, especialmente a ciudadanos venezolanos.
También indicó que los detenidos son expuestos de manera periódica a contenidos oficiales del gobierno, práctica habitual dentro del establecimiento penitenciario.
Durante su detención, Harary aseguró haber visto a Nahuel Gallo en buen estado de salud y con autorizaciones limitadas para realizar actividad física dentro del penal. Tras su liberación, fue trasladado fuera de la cárcel por autoridades del régimen y posteriormente viajó a Israel, donde el Ministerio de Asuntos Exteriores denunció la falta de debido proceso y las condiciones de reclusión. Mientras tanto, la situación del gendarme argentino continúa sin resolución y sigue siendo motivo de seguimiento por parte de organismos y autoridades.
