
La Ley Nacional de Tránsito 24.449, actualizada en marzo de 2025, fija las condiciones para circular en la vÃa pública. En su artÃculo 39, indica que el conductor debe manejar con ambas manos en el volante cuando la conducción es convencional. La única excepción es accionar otros comandos necesarios.
El objetivo de la norma es claro: reducir distracciones y garantizar el dominio efectivo del vehÃculo. La ley no menciona de forma explÃcita la acción de tomar mate al volante ni la tipifica como infracción puntual.
La tecnologÃa y la conducción asistida
La actualización de la ley incorporó los distintos niveles de automatización vehicular. En Argentina, los vehÃculos habilitados alcanzan como máximo el Nivel 2. Este nivel incluye asistencias como control de crucero adaptativo, frenado autónomo, control de carril y alertas de fatiga.
Aun con estas tecnologÃas, el conductor sigue siendo responsable. Debe mantener la atención y estar listo para intervenir en todo momento. Por eso, ninguna asistencia habilita a descuidar la conducción.
Distracciones al volante: el foco del problema
Desde el enfoque de la seguridad vial, el problema no es el mate en sÃ. El riesgo aparece por la distracción que genera. Lo mismo ocurre al beber agua, comer o manipular pantallas táctiles del vehÃculo.
Estas acciones pueden quitar la vista del camino y reducir el control del volante. Además, el derrame de lÃquido caliente puede provocar una reacción brusca y la pérdida momentánea del control del auto.
Qué pasa en la provincia de Mendoza
La provincia de Mendoza tiene su propia Ley de Tránsito, vigente desde 2018. Esa norma exige circular con las dos manos en el volante y mantener el control total del vehÃculo.
Las autoridades consideran que tomar mate puede constituir una falta grave, no por el mate en sÃ, sino por la distracción que implica. En esos casos, los agentes pueden aplicar multas elevadas. Las infracciones solo se labran de manera presencial, ya que no hay cámaras para detectar esa conducta.