Desde el mediodía de este lunes, la sede de UTHGRA ubicada en la calle Prado 415 fue escenario de tensiones entre la gestión saliente y las nuevas autoridades electas. Mientras se debatía la impugnación de la mesa de Belén, integrantes de la lista opositora denunciaron que su apoderada legal sufrió amenazas y no podía salir del gremio, en un intento de obligarla a firmar un acta que cancelara la impugnación.
Fuentes del conflicto explicaron que la Junta Electoral estaba reunida con miembros de la lista Celeste -oficialista- y que no permitían el ingreso de las nuevas autoridades. Según los denunciantes, esta situación buscaba revertir la impugnación presentada por la Lista Gris y Naranja, que había objetado irregularidades en la votación de Belén.
La tensión se agrava en un contexto de resultados electorales mixtos: Abel Castillo y su lista se impusieron en la mesa de Capital con 131 votos contra 98 del oficialismo, mientras que la mesa de Belén sigue sujeta a resolución por la Junta Electoral. La lista Celeste, vinculada a Luis Barrionuevo, histórico líder del gremio, continúa ejerciendo influencia dentro de la sede, según denunciaron los opositores.
Desde la lista Gris y Naranja aseguraron que la apoderada fue retenida en contra de su voluntad y presionada para firmar un acta, apuntando directamente contra el candidato oficialista Fabián Vega y Barrionuevo.
