El caso de grooming se conoció a partir de una denuncia realizada en Buenos Aires. Una mujer alertó que su hija de 12 años había recibido mensajes de índole sexual en su teléfono. Las pericias confirmaron que la línea utilizada por el agresor estaba registrada en Catamarca, por lo que la Justicia bonaerense remitió la causa y la investigación pasó a manos de la Fiscalía de Instrucción N°7.
La fiscal Paola González Pinto avanzó con las pruebas reunidas en la primera etapa de la causa, que incluían la denuncia, informes técnicos, el acta de apertura del dispositivo y datos del RENAPER. En Catamarca se sumaron nuevos procedimientos, entre ellos un análisis del Laboratorio Satélite Forense, además de otras constancias que reforzaron la investigación.
Los hechos ocurrieron entre el 20 y el 27 de enero de 2024. Según determinaron los investigadores, el imputado contactó a la víctima por WhatsApp desde la ciudad Capital o desde su domicilio en la zona norte. Le envió mensajes sexuales y le pidió que le mandara videos del mismo contenido, aprovechando el acceso a internet de su teléfono celular.
El hombre fue identificado, imputado e indagado por el delito de grooming en calidad de autor. Después de la declaración, la defensa presentó escritos y la causa continúa en trámite con nuevas medidas dispuestas por la Fiscalía.
