El Fondo Monetario Internacional destacó los avances del programa económico del Gobierno argentino, aunque volvió a poner el foco en la fragilidad de las reservas del Banco Central. Julie Kozack, portavoz del organismo, sostuvo que el país necesita “un camino más ambicioso de acumulación de reservas”, condición clave para reducir riesgos frente a eventuales shocks externos y facilitar el regreso a los mercados internacionales de deuda.
El FMI ya concedió un waiver en la primera revisión del acuerdo y recortó en 5.000 millones de dólares la meta de reservas, pero a pocas semanas de finalizar el año, el staff y el directorio del Fondo dan por hecho que Argentina no alcanzará el nuevo objetivo. Aunque Kozack evitó confirmarlo públicamente, deslizó que la posibilidad de un nuevo perdón será evaluada en la próxima revisión, prevista para realizarse antes de marzo de 2026.
En paralelo, el organismo analiza cómo contabilizar el swap por 20.000 millones de dólares acordado entre el Banco Central y Estados Unidos, del cual ya se utilizaron casi 800 millones para afrontar un vencimiento con el propio Fondo. El tratamiento técnico de este instrumento será clave para determinar si podrá ser computado como parte de las reservas, aunque desde el FMI aclararon que dependerán de la información que entregue la Secretaría del Tesoro estadounidense, todavía reticente a difundir los detalles del acuerdo.
A pesar de los desafíos por el frente externo, Kozack reiteró el respaldo del FMI al programa económico argentino y subrayó que fortalecer las reservas será esencial para consolidar la estabilidad macroeconómica alcanzada. En ese marco, el organismo prevé reunirse con el ministro de Economía, Luis Caputo, y con el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, como parte del proceso técnico previo a la próxima revisión con el board.
