A pocos días de cumplirse un año del secuestro del gendarme catamarqueño Nahuel Gallo en Venezuela, Catamarca prepara una misa de fuerte carga simbólica para pedir por su liberación. La ceremonia se realizará el próximo 8 de diciembre, en coincidencia con la Misa Solemne en honor a la Virgen del Valle, fecha que también marca el aniversario exacto de la desaparición del joven. El gesto surge en medio de un contexto regional tenso y ante la incertidumbre que rodea la situación del gendarme, cuya familia y comunidad continúan reclamando intervención humanitaria.
El anuncio se confirmó tras una reunión realizada este martes en el Obispado de Catamarca, encabezada por el obispo Luis Urbanc, junto a Griselda Heredia, madre de Nahuel, y el gobernador Raúl Jalil. Allí se coordinaron las acciones institucionales para mantener el reclamo vigente y se definió que la misa se celebrará a las 10 de la mañana en la Catedral Basílica “Nuestra Señora del Valle”. Visiblemente conmovida, Heredia pidió el acompañamiento del pueblo catamarqueño en un día que, según explicó, representa “un dolor inmenso” y un pedido urgente por la libertad de su hijo.
Durante el encuentro, también se confirmó que el Obispado ya envió notas formales al Vaticano solicitando la intervención de la Santa Sede ante el régimen de Nicolás Maduro. Las gestiones fueron dirigidas primero al Papa Francisco y luego a León XIV, con el objetivo de abrir una vía diplomática que permita avanzar hacia la liberación de Gallo. Aunque no se dieron detalles sobre respuestas o plazos, desde la Iglesia local insistieron en la necesidad de agotar todas las instancias humanitarias disponibles para esclarecer la situación y lograr un avance concreto.
Por su parte, el gobernador Raúl Jalil reiteró el compromiso del Gobierno provincial en la búsqueda de una solución y aseguró que continúan las gestiones ante organismos nacionales e internacionales. Señaló que se trabaja intensamente para preservar la vida de Gallo y llamó a la reflexión del gobierno venezolano. A medida que se acerca el aniversario del secuestro, Catamarca refuerza su pedido de intervención humanitaria, manteniendo viva la esperanza de que la misa del 8 de diciembre se convierta en un momento de fe, unidad y resistencia frente a una ausencia que conmueve a toda la provincia.
