Las primeras columnas de caminantes ya se encuentran en las rutas que conectan Tucumán con la capital catamarqueña, dando inicio al tradicional movimiento previo a las festividades marianas. Desde San Miguel de Tucumán -uno de los puntos de partida más numerosos cada año- pueden verse grupos avanzando rumbo al Santuario, en un recorrido que combina devoción, esfuerzo físico y prácticas de fe transmitidas entre generaciones.
Los peregrinos organizan su trayecto con paradas preestablecidas para oraciones y descansos, mientras que en los próximos días se sumarán otros contingentes. Está previsto que ciclistas, motociclistas y automovilistas ingresen a la provincia en la víspera de la procesión central, completando así el mayor flujo de llegada.
En paralelo al movimiento en las rutas, el calendario litúrgico de este año comenzará oficialmente el 29 de noviembre a las 19.00, con el descenso de la imagen de la Virgen desde su camarín. La ceremonia, considerada uno de los momentos más significativos de las fiestas, marcará la apertura de la novena y contará con la presencia de fieles y autoridades religiosas.
Este ciclo de preparación coincide con el inicio del tiempo de Adviento y estará dedicado a la figura del beato Mamerto Esquiú, en el marco del camino hacia el bicentenario de su nacimiento que se celebrará en 2026. La reflexión sobre su vida y obra se integra a las prácticas de espiritualidad popular que acompañan cada año la peregrinación.
