Luego de las quejas públicas y de la exposición de vecinos ante la Defensoría del Pueblo de vecinos para que intervenga ante la situación del agua potable en Fray Mamerto Esquiú, Valle Viejo y la zona norte de la Capital, Aguas de Catamarca confirmó que se registró una proliferación natural de algas en esta fuente de abastecimiento. Adjudicó esta situación a “las condiciones climáticas propias de la estación, la falta de lluvias y el bajo nivel del Dique Las Pirquitas”.
Este fenómeno, asociado a la actual crisis hídrica que atraviesa la provincia, puede ocasionar de forma temporal cambios en el olor y sabor, indicaron desde la SAPEM. Sin embargo aclararon que “los análisis físicos, químicos y microbiológicos realizados de manera continua indican que el agua es segura para el consumo humano. Si bien pueden percibirse modificaciones en las características organolépticas, la seguridad y calidad del producto no se ven comprometidas”.
Al mismo tiempo, mediante un comunicado oficial manifestaron que desde el Ministerio de Salud advirtieron que no se han registrado brotes de gastroenteritis vinculados al consumo de agua. Los casos detectados corresponden mayormente a cuadros virales propios de la época y no tienen relación con la condición del servicio.
La empresa se comprometió realizar a monitoreo diario y permanente de los parámetros físicos, químicos y microbiológicos; ajustes en las plantas potabilizadoras de Las Pirquitas y La Carrera mediante la aplicación de carbón activado, cloro y productos específicos recomendados, purgado constante de la red de distribución; y controles de seguridad en el Acueducto Pirquitas–Capital.
Y también recomendaron a los vecinos airear el agua antes de consumirla, mantener limpios los tanques y cisternas domiciliarios, y conservarla en recipientes higienizados, prácticas que ayudan a preservar su sabor y correcta conservación.
