El gobierno de Estados Unidos confirmó este miércoles una asistencia financiera total de US$40.000 millones para la Argentina, lo que incluye una nueva línea de crédito por US$20.000 millones y la ya vigente línea de intercambio de divisas (swap). El anuncio fue realizado en Washington por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien destacó que la nueva herramienta estará orientada a respaldar el mercado de deuda y a reforzar la estabilidad financiera local.
"Estamos trabajando en una línea de crédito de 20.000 millones que complementará nuestro swap, con participación de bancos privados y fondos soberanos", explicó Bessent. Además, confirmó que el Tesoro estadounidense ha retomado la venta de dólares en el mercado cambiario argentino, en el marco de un renovado esquema de cooperación bilateral que incluye no sólo asistencia económica, sino también definiciones estratégicas con impacto global.
La asistencia llega con condiciones claras: el gobierno de Donald Trump exige que Argentina no avance en proyectos sensibles con China, como bases militares, puertos o instalaciones tecnológicas. En este sentido, se analiza frenar la expansión de la base espacial china en Neuquén, suspender las represas patagónicas con financiamiento de Beijing y congelar el desarrollo del radiotelescopio en San Juan. En paralelo, se busca reactivar proyectos estadounidenses como el radar de Leolabs en Tierra del Fuego, vinculado a SpaceX y la NASA.
El impacto del anuncio se siente también en provincias como Catamarca, donde operan inversiones mineras con participación china. La redefinición del mapa geopolítico podría alterar el equilibrio de esos proyectos. Por su parte, el ministro de Economía, Luis Caputo, indicó que los fondos podrían cubrir vencimientos de deuda en 2026 si no se accede a financiamiento voluntario. Pero la advertencia de Trump fue directa: "Si Milei pierde las elecciones legislativas del 26 de octubre, no seremos generosos con la Argentina", sentenció el expresidente.
