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Grupo PIER: la red de voluntarios que lleva esperanza a la puna de Catamarca

Se trata de una ONG de médicos, docentes y voluntarios que articula con instituciones locales para impulsar acciones de salud y educación en Antofagasta de la Sierra.

Por Lucila Ledesma Dalal

Las distancias interminables, el frío extremo y los caminos que se elevan más de 4000 metros sobre el nivel del mar definen el día a día en Antofagasta de la Sierra, uno de los rincones más remotos de Catamarca. En ese escenario, donde el acceso a servicios básicos es una dificultad cotidiana, un grupo de voluntarios del Programa de Integración Educativa Regional (PIER) lleva adelante una tarea transformadora.

El Grupo PIER, es una asociación civil sin fines de lucro, sostiene una estrategia de intervención centrada en la salud y la educación en comunidades apartadas de la provincia. Llegar hasta la zona implica largas horas de viaje por caminos de altura y temperaturas bajo cero, en un entorno natural de gran belleza, pero con condiciones que vuelven cada acción solidaria un verdadero desafío.

Del 8 al 11 de octubre la ONG realizará un operativo de salud en Antofagasta de la Sierra, El Peñón y Antofalla, para brindar atención médica y talleres de prevención .

El origen del grupo se remonta a 1995, cuando estudiantes del Colegio Esquiú de Buenos Aires realizaron misiones solidarias en Catamarca. Aquella experiencia fue el punto de partida de un recorrido que evolucionó con los años: de alumnos a exalumnos, y de voluntarios a profesionales comprometidos con la transformación social.

En 2007, con la fundación formal de la asociación y la primera misión médica organizada, PIER consolidó su presencia en la provincia. Hoy, el equipo operativo está integrado por diez personas, junto a una asistente social residente en Catamarca y una secretaria administrativa. Se trata de una organización pequeña, sostenida por la dedicación y el esfuerzo de su voluntariado.

PIER Salud

En el ámbito sanitario, el grupo elaboró un plan estratégico a cuatro años que involucra al Ministerio de Salud de Catamarca, la Municipalidad de Antofagasta de la Sierra y el Hospital Alemán de Buenos Aires. Este acuerdo incluye tres programas asistenciales y uno formativo, orientados a fortalecer la atención médica en terreno y capacitar a los profesionales locales.

El programa de rotaciones médicas permite que residentes del Hospital Alemán realicen parte de su formación en la zona rural, brindando atención en áreas críticas y ampliando el acceso a servicios de salud. Cada año, la organización coordina tres viajes con equipos multidisciplinarios que integran especialistas de distintas ramas.

Una de las características destacadas del proyecto es la incorporación de odontólogos y nutricionistas catamarqueños que se sumaron tras conocer la labor de PIER. Este intercambio permitió que profesionales locales descubrieran realidades de su propia provincia que hasta entonces desconocían, generando un impacto transformador tanto en las comunidades asistidas como en los equipos de trabajo.

PIER Educación

La tarea educativa de PIER se complementa con un programa de becas destinado a jóvenes catamarqueños en situación socioeconómica vulnerable. Actualmente, 16 estudiantes reciben apoyo económico y acompañamiento académico personalizado para continuar carreras como profesorado en historia, ingeniería civil o instrumentación quirúrgica.

El seguimiento se realiza mediante entrevistas periódicas, videollamadas y planificación de metas cuatrimestrales, con el objetivo de fortalecer el progreso académico y personal de cada becado. En los últimos meses, cinco voluntarias se sumaron al programa para reforzar la cercanía y el acompañamiento en cada trayectoria educativa.

La selección de beneficiarios contempla la situación familiar, las dificultades de traslado y el compromiso con el propio proyecto educativo. Más que brindar ayuda puntual, la organización busca generar procesos sostenibles que fortalezcan la autonomía y las capacidades de los habitantes de la zona.

Un puente que perdura

Lejos de plantear soluciones inmediatas, el Grupo PIER en Catamarca apuesta por construir redes duraderas y promover un desarrollo que surja desde las propias comunidades. Su enfoque busca consolidar vínculos, acompañar procesos y facilitar que los programas puedan replicarse en el tiempo junto a las instituciones locales.

El trabajo en la puna catamarqueña representa un puente entre realidades distantes, sostenido por el compromiso, la empatía y la convicción de que cada acción solidaria puede dejar huellas profundas. Así demuestran que la transformación social es posible incluso en los rincones más aislados.