La Fiscalía de Instrucción N°2 del Distrito Este, a cargo de Laureano Palacios, elevó a juicio una causa en la que una integrante de la Policía de Catamarca está acusada del delito de “severidades y vejaciones ilegales agravadas por ser cometido con violencia”.
La imputada es Dagma Yazmín Moya, quien en mayo de 2015 habría agredido a dos mujeres que trabajaban en la peatonal Rivadavia. Según la investigación, el hecho se produjo cuando un grupo de policías intentó desalojarlas del lugar, pese a que las víctimas aseguraban tener permiso para permanecer allí. Una de ellas comenzó a filmar la situación y ambas fueron trasladadas a la Comisaría Primera, donde denunciaron haber sido objeto de malos tratos.
La defensa pidió el sobreseimiento por prescripción, alegando que el plazo penal había vencido. Sin embargo, tanto el Ministerio Público Fiscal como la querella se opusieron, al sostener que la causa no prescribió porque Moya sigue perteneciendo a la fuerza policial, lo que suspende los plazos conforme al artículo 67 del Código Penal.
El Juzgado de Control de Garantías N°3, a cargo del juez Lucas Vaccaroni, rechazó el pedido y dispuso la continuidad del proceso hacia el juicio oral, considerando que el trámite se desarrolló dentro de un plazo razonable.
Actualmente, la causa se encuentra en la Cámara de Apelaciones, tras un recurso presentado por la defensa.
