El conflicto se agravó tras la notificación de despido verbal a dos operarios con más de 26 años de servicio. Se trata de un hombre y una mujer que fueron informados de su cesantía sin documentación formal, lo que generó malestar e incertidumbre en el resto del personal.
A la situación se suma una millonaria deuda salarial que la empresa mantiene con sus trabajadores. Según trascendió, cada empleado reclama el pago de haberes, diferencias y aguinaldo adeudados desde hace meses, lo que equivaldría a más de 15 millones de pesos por persona.
Ante la falta de respuestas y el cierre de la planta, los empleados permanecen en estado de alerta y preocupación. El conflicto laboral en Camino expone una crisis que afecta tanto la estabilidad económica de las familias involucradas como la continuidad productiva de la empresa en la región.
