
“Nuestros trabajadores no llegan ni a la quincena”, advirtió Ariel Coronel, delegado regional de UATRE en Catamarca, al denunciar la dramática situación de los peones rurales en la provincia. En diálogo con medios locales, Coronel fue enfático al expresar su disconformidad con la actualización salarial recientemente acordada a nivel nacional y acusó a los actores del agro de “no tener en cuenta el esfuerzo humano que hay detrás de la producción”.
El sindicalista anunció que UATRE se encuentra en estado de alerta y movilización, ante sueldos que considera insuficientes frente a la inflación. Según detalló, el salario de un peón general en julio es de $841.195 mensuales, cifra que se actualizará progresivamente hasta alcanzar $891.530 en septiembre. “No estamos conformes, la Mesa de Enlace no nos da lo que pedimos”, sostuvo, dejando en claro que el gremio exige recomposición real.
Además de los reclamos salariales, Coronel confirmó que la División de Trata de Personas comenzará a participar en operativos de fiscalización rural. Esta medida surge tras casos recientes de explotación laboral detectados en zonas como Quirós e Icaño. “Encontramos trabajadores abandonados por contratistas, viviendo en condiciones inhumanas”, denunció. Las acciones serán coordinadas con la Policía, Fiscalía y abogados de UATRE.
“Vamos a pelear con uñas y dientes por la dignidad de nuestros trabajadores”, sentenció Coronel, y llamó a mantener la unidad gremial frente a las adversidades. Cerró su mensaje con una promesa a los peones rurales: “La lucha no para. Esto va a seguir”. El sindicato también adelantó que en agosto volverá a reunirse con la Mesa de Enlace en busca de una mejora real en las condiciones laborales del sector.