Una fuerte controversia se desató en Valle Viejo luego de que el municipio otorgara un aumento salarial de $80.000 tras siete meses sin actualizaciones. El secretario de Finanzas del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEM), Carlos Moya, denunció públicamente que la medida fue tomada de forma unilateral y sin diálogo con los verdaderos representantes de los trabajadores.
“Es una burla”, afirmó Moya, quien sostuvo que el SOEM fue excluido de las negociaciones por haber realizado medidas de fuerza en meses anteriores. En su lugar, el municipio firmó el acuerdo con el gremio UPCN, al que Moya acusó de ser funcional al Ejecutivo y no representar los intereses reales de los empleados. También criticó la falta de claridad sobre cómo se pagará el aumento, y advirtió que podría tratarse de sumas no remunerativas.
Otro punto de fuerte cuestionamiento es el “incentivo por desempeño positivo” de $20.000 mensuales, que solo podrá ser usado en locales específicos como el Portal o el Paseo de Emprendedores. Moya calificó esta medida como una forma de “obligar al trabajador a consumir donde quiere el municipio”, y deslizó sospechas sobre posibles intereses económicos de funcionarios en esos espacios comerciales.
Además de reclamar un aumento real y sin condicionamientos, el SOEM denunció precariedad estructural en el municipio: falta de insumos, vehículos, indumentaria y recategorizaciones. Moya aseguró que, según información interna, el municipio cuenta con excedentes presupuestarios pero no prioriza al personal. “El empleado está primero, pero hoy está abandonado”, sentenció.
