La disolución de la Dirección Nacional de Vialidad (DNV) generó una fuerte reacción del personal del Distrito 11, con sede en Catamarca, que denuncia el desmantelamiento del único organismo público encargado del mantenimiento de más de 40.000 kilómetros de rutas troncales en el país, sin creación de una entidad que lo reemplace. El Frente Gremial local advierte sobre el abandono de funciones estatales fundamentales en la planificación, ejecución y conservación de la red vial nacional.
Según los últimos datos publicados por la propia DNV, en Catamarca hay un total de 944,1 km de rutas nacionales. Solo el 27,5 % de esos tramos se encuentra en estado “bueno”, el 21,9 % en estado “regular” y el 12,3 % en estado “malo”, mientras que el 38,4 % no cuenta con información actualizada sobre su estado. Esta falta de relevamiento afecta directamente la posibilidad de realizar intervenciones planificadas en tramos críticos.
Los trabajadores del Distrito 11 remarcan que las tareas de mantenimiento se vieron afectadas por el recorte presupuestario y la eliminación de convenios interadministrativos con Vialidades Provinciales. Estos convenios, aseguran, permitían ejecutar tareas de bacheo y reparación con asfalto provisto por la DNV y elaborado por las provincias, con equipos de transporte y colocación propios, a menor costo. La interrupción de estos acuerdos, sostienen, ha generado ineficiencias operativas y un deterioro progresivo de las rutas.
Desde el Frente Gremial también rechazan la acusación de corrupción estructural dentro del organismo, señalando que las auditorías internas, como la realizada sobre 51 obras en Santa Cruz, fueron convalidadas por la Sindicatura General de la Nación (SIGEN). En Catamarca, denuncian que la desfinanciación impidió la compra de insumos, repuestos y vestimenta para el personal, lo que profundiza la ineficiencia operativa por causas externas a los equipos técnicos locales.
