El Gobierno nacional anunció la disolución de la Dirección Nacional de Vialidad, en una decisión que se hará efectiva a través de un decreto presidencial que será publicado este martes en el Boletín Oficial. La medida incluye, además, la eliminación de la Agencia Nacional de Seguridad Vial y la concesión de 9.120 kilómetros de rutas en todo el país. El anuncio fue realizado este lunes por el vocero presidencial, Manuel Adorni, en una conferencia de prensa convocada antes de la expiración de las facultades delegadas otorgadas por la Ley Bases.
“El sistema de obra pública en Argentina ha sido históricamente un foco de corrupción. Hoy, la corrupción en la obra pública tiene su acta de defunción firmada”, declaró Adorni, al justificar la decisión del Ejecutivo. Según explicó, los cambios en el sistema vial permitirán una gestión más eficiente a través del esquema de concesiones y asociaciones público-privadas, quitando al Estado su rol directo en la ejecución de obras viales.
La reestructuración forma parte del paquete de reformas administrativas que el presidente Javier Milei planea implementar por decreto, luego de haber contado durante seis meses con superpoderes aprobados por el Congreso. Con el cierre de estos organismos, el Gobierno busca reducir el gasto público y limitar la injerencia estatal en sectores considerados como "focos de ineficiencia o corrupción".
Mientras tanto, no se detalló cuál será el destino de los trabajadores de Vialidad Nacional ni qué mecanismos se utilizarán para llevar adelante las concesiones.
