La inflación de mayo marcó un fuerte freno en su ritmo mensual, con una variación del 1,5%, según datos publicados este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El dato sorprendió al ubicarse por debajo de las proyecciones del mercado y confirmó una desaceleración significativa de los precios al consumidor, que no se veía desde 2022.
Con este registro, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumula un 13,3% en los primeros cinco meses del año, mientras que la inflación interanual cayó al 43,5%, consolidando una tendencia descendente que el Gobierno nacional considera clave para la estabilización económica.
El dato, ampliamente esperado por analistas y funcionarios, confirmó la tendencia descendente de los precios al consumidor que se viene registrando en los últimos meses. Incluso algunas estimaciones privadas preveían que el índice perforaría el 2%, hecho que finalmente ocurrió, y que podría consolidar expectativas más moderadas para el segundo semestre del año.
Uno de los rubros que más incidió en el índice general fue Alimentos y bebidas no alcohólicas, aunque con subas más contenidas. Se destacaron aumentos moderados en carnes, lácteos, panificados y huevos, compensados en parte por bajas en frutas y verduras. En tanto, los sectores de Restaurantes y hoteles, Vivienda, electricidad y gas, Transporte y Salud también mostraron movimientos relevantes en sus precios, de acuerdo a lo relevado en la Ciudad de Buenos Aires.
Economistas advierten que, si bien el dato de mayo es positivo en términos técnicos y simbólicos, la baja sostenida de la inflación dependerá de factores clave como la política tarifaria, la estabilidad cambiaria y la evolución de los ingresos reales. Por ahora, el 1,5% representa un punto de inflexión en la dinámica inflacionaria del país y refuerza el objetivo oficial de desacelerar la inflación hacia fin de año.
